Las cuentas 'curis' de TikTok tensionan la convivencia en las aulas y obligan a los centros a expulsar alumnos
Las cuentas 'curis' de TikTok e Instagram suplantan a colegios y difunden burlas contra alumnos y profesores, con expulsiones ya en varias comunidades.
Las direcciones de los centros educativos alertan de un nuevo problema de convivencia a solo ocho semanas del inicio del curso: las cuentas 'curis' de TikTok e Instagram. Son perfiles anónimos que suplantan la imagen de colegios e institutos para difundir burlas, insultos y montajes vejatorios contra alumnos y profesores, y ya han derivado en expulsiones temporales de escolares de entre 12 y 14 años. El fenómeno se detecta en varias comunidades, entre ellas Cataluña, Andalucía, Castilla y León, La Rioja y la Región de Murcia.
Miquel Carceller, jefe de estudios del instituto El Joncar, en Barcelona, reconoce que su centro llegó a tener seis cuentas de este tipo. Cuatro se cerraron, aunque la dirección no sabe si fue por intervención de TikTok o porque sus autores las eliminaron tras la polémica. Con la última, creada en Instagram, lograron identificar al autor, que fue expulsado durante una semana. Carceller admite que la falta de colaboración de las plataformas y el anonimato dificultan la investigación, y señala que el problema principal es que los adolescentes no son conscientes del daño que causan.
Según el responsable educativo, estas cuentas generan mal ambiente entre el alumnado, tensionan la relación con los docentes y con las familias, y pueden constituir una forma de acoso escolar. En Málaga, dos alumnas fueron sancionadas con suspensión temporal de asistencia a clase; en Valladolid, un centro presentó una denuncia ante la Policía Nacional, y en La Rioja, la dirección de un instituto emitió un comunicado en defensa de un profesor insultado en TikTok.
Pablo Duchement, ingeniero informático y perito judicial, advierte de que la moda puede afectar a todo el personal del centro, desde la dirección hasta el servicio de limpieza o comedor, y considera que la responsabilidad recae también en quienes alimentan estos perfiles con comentarios ofensivos. Cuestiona además el papel de las familias, ya que antes de los 14 años un menor no puede tener cuenta propia en una plataforma, y señala que las infracciones difícilmente se tipifican como delito de acoso, por lo que las vías más viables son civiles, con sanciones o indemnizaciones que asumen los progenitores.
Toni García Arias, director del colegio público Joaquín Carrión, de San Javier (Murcia), relata que en su centro un alumno de 6.º de primaria suplantó la identidad de una profesora en Instagram. Fue identificado con la ayuda de otro estudiante y sancionado con tres días de expulsión. García Arias considera que la moda es síntoma de un deterioro más profundo de la convivencia escolar y de la pérdida de respeto hacia la autoridad docente.
La educadora social y psicoterapeuta Sara Desirée Ruiz recomienda fomentar el diálogo en casa y en el aula para distinguir entre una broma y un acto que causa daño y puede ser ilegal. Como punto de partida para la reflexión, sugiere la nueva adaptación de 'Carrie', la novela de Stephen King, que aborda el acoso y las humillaciones públicas en redes.
Información elaborada a partir de Diario de Ibiza.