Milei equipara socialismo y fascismo en la cumbre iberoamericana de Madrid
Milei equipara socialismo y fascismo en la 30 Cumbre Iberoamericana de Madrid, mientras el Rey y Sánchez piden diálogo y unidad.
El presidente argentino, Javier Milei, criticó al socialismo durante su intervención en la 30 Cumbre Iberoamericana celebrada en Madrid, al que llegó a equiparar con el fascismo. En su discurso defendió la propiedad privada, el liberalismo económico y la cultura judeocristiana, ante la presencia del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, el Rey Felipe VI y los representantes de los otros 20 países de la organización, entre ellos 10 jefes de Estado o de Gobierno. Antes de entrar en materia, Milei expresó sus condolencias por las 69 víctimas del accidente ferroviario de Toledo, entre ellas dos argentinos.
Milei afirmó que defiende «sin concesiones el derecho a la vida, la libertad de cada individuo para elegir su destino y la propiedad privada», y atribuyó esas convicciones a las raíces occidentales, señalando que España y Portugal extendieron en América una tradición judeocristiana y que la escuela de Salamanca llevó esa visión a la economía. Citó al diplomático y escritor español Salvador de Madariaga, a quien atribuyó la idea de que el socialismo es fascista en política y el fascismo socialista en economía, y sostuvo que ambas doctrinas comparten el rechazo al libre mercado, la intervención estatal y el control de los medios.
En defensa de su gestión, el mandatario argentino aseguró que su Gobierno heredó un déficit consolidado del 15% del PIB, que eliminó cinco puntos de déficit en un mes y acabó con el déficit del Banco Central en seis meses, además de reducir impuestos por valor de cuatro puntos del PIB y eliminar más de 18.000 regulaciones. Según sus datos, el régimen de incentivos a grandes inversiones ha recibido solicitudes por más de 210.000 millones de dólares.
Las palabras de Milei contrastaron con las del Rey Felipe VI, que pidió diálogo y una voz común de Iberoamérica pese a las diferencias políticas, y defendió el derecho internacional, el fortalecimiento de las instituciones y la dignidad humana. Por su parte, Pedro Sánchez reivindicó el diálogo, la cooperación y la paz frente al unilateralismo y reclamó más influencia de Iberoamérica en las decisiones internacionales, con la frase: «El mayor riesgo para Iberoamérica no es pensar diferente, es dejar de pensar en grande».
Milei saludó con entusiasmo al Rey y con frialdad a Sánchez, a quien había insultado en visitas anteriores, calificándolo de corrupto y dictador. La cumbre reúne a representantes de los 22 países de la comunidad iberoamericana, aunque solo nueve jefes de Estado y de Gobierno iberoamericanos se desplazaron a Madrid. España busca relanzar estos encuentros, que cumplen 35 años, tras la escasa participación en la edición anterior, celebrada en Ecuador.
Está previsto aprobar una declaración conjunta y cinco acuerdos sobre protección civil y gestión de desastres, inteligencia artificial, movilidad académica, cuidados y cooperación iberoamericana. Aunque se trata de un asunto de ámbito estatal e internacional celebrado en Madrid, la noticia interesa a Palma por su condición de capital balear y por el peso que la comunidad iberoamericana tiene en las relaciones exteriores de España.
Información elaborada a partir de Diario de Mallorca.