Nature homenajea a dos científicas españolas fallecidas en el accidente de trenes de Urda
Nature rinde homenaje a Marta Shahbazi y Tamara González, científicas españolas muertas en el accidente de trenes de Urda cuando iban a un congreso.
La revista Nature ha dedicado un reportaje a Marta Shahbazi Alonso y Tamara González Costa, dos investigadoras españolas que murieron en la colisión de trenes del 28 de octubre cerca de Urda, en Toledo. Viajaban al XIX congreso de la Sociedad Española de Biología del Desarrollo, celebrado en El Rompido, Huelva. Shahbazi, de 41 años, dirigía un grupo en el Laboratorio de Biología Molecular del Consejo de Investigación Médica británico, en Cambridge. González, de 31, se había incorporado en agosto al Instituto de Biotecnología Molecular de Viena.
El texto, firmado por Miryam Naddaf, reconstruye sus trayectorias a partir de los colegas que conocieron su trabajo. Shahbazi participó en 2016 en un avance que permitió cultivar embriones humanos en laboratorio hasta los 14 días después de la fecundación, una etapa decisiva del desarrollo que hasta entonces apenas podía observarse con detalle. Sus investigaciones más recientes se centraban en las aneuploidías, alteraciones cromosómicas asociadas a pérdidas gestacionales y fallos de implantación. Según Roser Vento-Tormo, del Instituto Wellcome Sanger, parte de esos resultados se darán a conocer en los próximos meses.
González había hecho su doctorado en el Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares de Madrid y viajaba para presentar parte de su tesis sobre enzimas implicadas en el desarrollo cardíaco. En Viena había empezado a estudiar cómo desarrollar circulación sanguínea en organoides cardíacos, pequeños modelos de tejido cultivados en laboratorio que reproducen rasgos del corazón humano. Su supervisor, Sasha Mendjan, la describe como una científica muy cuidadosa y ambiciosa.
Los testimonios recogidos por Nature también hablan de su forma de trabajar. Magdalena Żernicka-Goetz recuerda el entusiasmo de Shahbazi por la ciencia, y Vento-Tormo destaca su generosidad y el apoyo que le prestó durante su embarazo. De González, sus compañeros de Viena recuerdan a una persona extremadamente amable que se integró rápidamente en el laboratorio pese a llevar pocos meses allí.
Información elaborada a partir de Diario de Ibiza.