Un concierto de Mozart en la catedral de Ibiza, deslucido por visitas y movimientos del público
Visitas, móviles y entradas y salidas deslucieron el ‘Réquiem’ de Mozart en la catedral de Ibiza, según una crónica de Diario de Ibiza.
Un concierto del ‘Réquiem’ de Mozart en la catedral de Ibiza, a cargo de la Jove Orquestra Illes Balears, el Cor Amalthea y los solistas, dirigidos por Juan Francisco Ballesteros, se vio interrumpido durante toda la actuación por el ir y venir de visitantes. La crónica, firmada por un asistente, describe que la puerta del templo parecía la de un establecimiento en temporada alta y que el trasiego continuó mientras se interpretaba el ‘Dies irae’.
Según el relato, hubo personas que entraron a curiosear, otras que grabaron vídeos con el móvil e incluso alguien que se hizo un selfie durante la música. Algunos espectadores abandonaron sus asientos en mitad de una pieza, y otros ocuparon las plazas libres, lo que añadió pasos, murmullos y sillas que se movían a la banda sonora del concierto.
El autor señala que todo ello se habría evitado con una persona en la puerta que impidiera el acceso durante las interpretaciones, y lamenta que se haya perdido la costumbre de permanecer sentado y en silencio hasta el final de un concierto.
Pese a las molestias, la crónica concluye que el concierto mereció la pena: los varios minutos de aplausos con el público en pie y el bis con el ‘Ave verum corpus’ cerraron una velada que, en palabras del autor, logró imponerse al ruido.
Información elaborada a partir de Diario de Ibiza.