Una tormenta entre Cataluña y Baleares plantea una posible ciclogénesis tropical
Una tormenta entre Cataluña y Baleares pudo iniciar una ciclogénesis tropical, aunque no fue un medicane ni un ciclón tropical.
Un enorme sistema de tormentas se organizó los días 3 y 4 de octubre frente a las costas de Cataluña, en una zona próxima a Baleares, con una estructura que recordaba a la de los ciclones tropicales. Los especialistas aclaran que no llegó a convertirse en un ciclón tropical ni reunió las condiciones para ser considerado un medicane.
Las imágenes de satélite y los datos de radar mostraron indicios de rotación alrededor de un centro. El investigador de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) Juan Jesús González Alemán, especializado en ciclones tropicales, plantea que las tormentas pudieron iniciar un proceso de ciclogénesis tropical, es decir, un intento de formación de un ciclón tropical que no llegó a completarse.
González Alemán afirmó que el episodio «no tiene precedentes conocidos en el Mediterráneo», aunque subrayó que es necesario analizarlo con más detalle. Durante el fenómeno se desarrollaron varios sistemas convectivos de mesoescala, grandes agrupaciones de tormentas capaces de mantenerse activas durante horas y provocar lluvias extraordinarias.
Los expertos descartan clasificarlo como medicane porque no se identificaron todos los elementos necesarios, como un núcleo cálido extendido hasta niveles altos, bandas nubosas espirales y una circulación de vientos organizada alrededor de un centro relativamente calmado. El climatólogo Javier Martín Vide también señaló la ausencia de un núcleo cálido bien definido y de un campo de vientos intensos y organizado.
Según explicó González Alemán en Catalunya Ràdio, los indicadores de intensidad máxima potencial mostraban que las condiciones del mar y la atmósfera entre Cataluña y Baleares podrían sostener teóricamente un huracán de categoría 2 o 3 si llegara a formarse uno. El dato no significa que se produjera un huracán ni que se esperase su formación.
El Mediterráneo occidental mantiene aguas muy cálidas tras el verano, lo que favorece la evaporación, la humedad y la energía disponible para las tormentas. El episodio, todavía en estudio, refuerza la importancia de la vigilancia meteorológica en el entorno de Baleares, aunque los especialistas descartan que el archipiélago vaya a sufrir huracanes o que el Mediterráneo se esté convirtiendo en el Caribe.
Información elaborada a partir de Diario de Mallorca.