Amenaza de bomba en el aeropuerto de Gran Canaria: aterrizajes y despegues suspendidos temporalmente
Un vuelo de Vueling procedente de Barcelona activó un dispositivo de seguridad por una amenaza de bomba falsa en el aeropuerto de Gran Canaria. Hubo suspensión
Un vuelo de Vueling procedente de Barcelona activó un dispositivo especial de seguridad en el aeropuerto de Gran Canaria la tarde-noche del lunes 26 de octubre, tras recibirse una amenaza de bomba comunicada por la Guardia Civil a Operaciones y trasladada a los controladores cuando la aeronave se encontraba en corta final. El avión aterrizó a las 19.46 horas, según las fuentes policiales citadas en la información inicial, y fue dirigido a un apartadero destinado a incidentes de seguridad, donde acudieron de inmediato las fuerzas de seguridad y los bomberos.
Según el relato publicado por los controladores en la red social X, mientras se organizaba el operativo el aeropuerto siguió funcionando con normalidad por indicación del ejecutivo de servicio. La situación cambió cuando la categoría del Servicio de Salvamento y Extinción de Incendios quedó momentáneamente reducida a cero, lo que llevó a Aena a suspender temporalmente las operaciones. Los vuelos de llegada quedaron en espera en el aire y los despegues permanecieron detenidos en tierra. La publicación no precisa la duración de la suspensión ni el número total de aeronaves afectadas.
Las demoras afectaron a los viajeros de otros vuelos y, en algún caso, se produjo un desvío a un aeropuerto alternativo en Tenerife, según los controladores. Paralelamente, los pasajeros del avión de Vueling desembarcaron con sus equipajes de mano para su revisión, y los TEDAX inspeccionaron la aeronave antes de que pudiera trasladarse a su estacionamiento.
La amenaza resultó ser falsa, según la actualización difundida este martes por Radio Televisión Canaria. Una vez desembarcados los pasajeros y confirmada la operatividad de las pistas, se utilizó inicialmente de forma preferente la 03R y después se retomó la actividad con ambas pistas. Los controladores destacan la coordinación civil y militar, que permitió disponer, si era necesario, de una vía de rodaje próxima a la base militar.
Tras las esperas y demoras, el aeropuerto recuperó progresivamente la normalidad. Los controladores agradecieron la colaboración de los equipos que participaron en el dispositivo.
Información elaborada a partir de La Provincia.