Canarias atendió a 252 buceadores con sospecha de enfermedad descompresiva desde 2015
El SUC atendió a 252 buceadores con sospecha de enfermedad descompresiva en Canarias desde 2015. Así se recomienda actuar ante un accidente.
El Servicio de Urgencias Canario (SUC) ha atendido a 252 buceadores con sospecha de enfermedad descompresiva en Canarias desde 2015 hasta octubre de 2026, según los datos difundidos por la Consejería de Sanidad del Gobierno autonómico. De ellas, 230 corresponden al periodo 2015-2025 y 22 a los diez primeros meses de este año.
La enfermedad descompresiva puede aparecer cuando una persona asciende desde las profundidades demasiado deprisa o no respeta las paradas de descompresión necesarias. Al bajar la presión, el nitrógeno acumulado durante la inmersión puede formar burbujas en la sangre y en los tejidos, lo que altera el funcionamiento de distintos órganos. Los síntomas van desde dolores articulares, mareos, debilidad y dificultades respiratorias hasta alteraciones neurológicas y, en los casos más graves, pérdida de conocimiento.
Sanidad insiste en que ante cualquier sospecha de accidente de buceo hay que avisar de inmediato a los servicios de emergencia, ya que una atención rápida puede ser determinante para la evolución del paciente y para reducir el riesgo de secuelas. Las cámaras hiperbáricas de referencia están en el Hospital Universitario de Canarias, en Tenerife, y en el Hospital Insular de Lanzarote, por lo que algunos pacientes deben ser trasladados desde otras islas.
De las 252 asistencias, 74 requirieron helicópteros medicalizados para atender a buceadores en El Hierro, Fuerteventura, Gran Canaria, La Palma o La Gomera. Durante estos vuelos se recomienda, cuando es posible, volar a menos de 1.000 pies (unos 300 metros), se administra oxígeno al cien por cien y sueroterapia salina, y el paciente permanece en posición supina.
Para Las Palmas de Gran Canaria, capital de la provincia, la información es relevante porque recuerda la importancia de respetar los procedimientos de seguridad en las inmersiones y de consultar cuanto antes ante síntomas como mareos o dolor articular tras bucear. Hay que tener en cuenta que las 252 asistencias corresponden a sospechas de la enfermedad, no a diagnósticos confirmados.
Información elaborada a partir de La Provincia.