El relevo generacional amenaza la continuidad de negocios veteranos
Los autónomos y negocios veteranos afrontan la falta de sucesores, un reto que afecta al comercio, la hostelería y los oficios tradicionales.
Los negocios con décadas de actividad afrontan dificultades para encontrar sucesores mientras sus propietarios se acercan a la jubilación. La Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA) advierte de que el problema afecta especialmente al pequeño comercio, la hostelería y los oficios tradicionales, como la carpintería, además de a los municipios rurales.
Domingo Rosales, carpintero de 64 años, prepara su retirada sin haber definido todavía quién asumirá el negocio. Para facilitar la continuidad, ha comenzado a vender acciones de la empresa a trabajadores jóvenes, a los que ha convertido en socios. El objetivo es preservar el conocimiento acumulado y mantener la actividad cuando deje el negocio.
Rosales también señala los problemas para encontrar personal cualificado, una situación que, según afirma, se prolonga desde hace más de una década. Cuando logra cubrir vacantes, explica, suele hacerlo con personas próximas a los 50 años. Entre las posibles causas menciona la desconexión entre la Formación Profesional y las necesidades del mercado laboral, el menor interés por determinados oficios y una desmotivación general.
La falta de relevo no implica necesariamente que una empresa haya dejado de ser rentable. Lavandería Romeral es un ejemplo: su actual propietaria, Yukonda Esparragoza, asumió el negocio después de que su anterior dueño se jubilara durante la crisis de 2008 sin encontrar sucesor. Esparragoza impulsó una transformación y modernización que convirtió la compañía en una empresa millonaria, generadora de empleo y vinculada a los servicios del sector hotelero.
La empresaria, de 55 años, ya ve cómo el relevo empieza a gestarse en su familia. Su hija Ariadna, de 18 años, trabaja en el área de comunicación mientras estudia Publicidad y Relaciones Públicas. Su hijo Isaac, de ocho años, también expresa su deseo de continuar algún día con el legado familiar, aunque Esparragoza afirma que le gustaría que sus hijos aportaran su propia visión y conservaran los valores de la empresa.
El fenómeno afecta al tejido económico de Canarias y también resulta relevante para Las Palmas de Gran Canaria, donde pequeños comercios, negocios hosteleros y oficios tradicionales forman parte de la actividad económica y de los servicios cotidianos de la ciudad.
Información elaborada a partir de La Provincia.