El yate Capricorn, antiguo barco del cofundador de Google, vuelve al Puerto de Las Palmas
El yate Capricorn, de 73 metros y antiguo barco del cofundador de Google, vuelve a atracar en el Puerto de Las Palmas de Gran Canaria.
El yate de lujo Capricorn, que perteneció al cofundador de Google, regresa al Puerto de Las Palmas. No es la primera vez que esta embarcación atraca en el Muelle Sanapú: ya lo hizo en octubre del año pasado, y en mayo de este año también llegó a Santa Cruz de La Palma.
Con 73 metros de eslora, el barco destaca en la bahía de la capital grancanaria por su alargada silueta y su aspecto lujoso. Fue construido en 2009 por el astillero australiano Silver Yachts, especializado en aluminio de alto rendimiento. El diseño exterior es obra del arquitecto naval Espen Øino y el interior fue desarrollado por Silvestrin Design. Según la compañía, en la construcción de sus yates se combinan los valores tradicionales de la artesanía con tecnologías de eficacia probada, desde el diseño y el moldeado 3D hasta las pruebas finales en el mar.
Durante años, la embarcación navegó con el nombre Dragonfly. Alcanza una velocidad máxima de 27 nudos y tiene autonomía suficiente para hacer travesías largas. A bordo ofrece club de playa, sauna, jacuzzi, cine al aire libre, un solárium que se convierte en pista de baile y un helipuerto.
El primer propietario fue Sergey Brin, cofundador de Google, cuyo patrimonio asciende, según Forbes, a 213.900 millones de euros. El año pasado vendió el yate a una nueva sociedad vinculada al entorno del empresario malasio Ong Beng Seng, uno de los principales inversores del sector hotelero asiático y conocido por impulsar las carreras nocturnas de Fórmula 1 en Singapur.
El precio de la operación no se hizo público, aunque distintos portales estiman el valor del barco entre 25 y 30 millones de euros.
Ong Beng Seng también tuvo problemas con la justicia: se declaró culpable de un escándalo de regalos que involucraba al exministro de Transporte de Singapur. Evitó la cárcel, pero fue condenado a una multa y a la revisión de su estatus de residente permanente en la ciudad-estado, pena que se redujo por motivos de salud.
Información elaborada a partir de La Provincia.