Israel afronta unas elecciones con 37 partidos y un Parlamento muy fragmentado
Israel celebra elecciones con 37 partidos, sin un ganador claro y con la participación árabe como posible clave para formar Gobierno.
Israel celebra este martes unas elecciones generales a las que concurren 37 partidos y en las que más de 7.300.000 votantes decidirán la composición de la Knesset, el Parlamento del país. Las encuestas no señalan un ganador claro y la aritmética parlamentaria será determinante para formar Gobierno.
El Ejecutivo de Binyamín Netanyahu, el más ultraderechista de la historia de Israel, llega a los comicios tras completar por primera vez en 38 años una legislatura de cuatro años. El primer ministro afronta la votación después de un periodo marcado por protestas masivas, el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023 y una guerra prolongada en varios frentes.
La Knesset cuenta con 120 escaños y actualmente están representados 13 partidos. Solo las formaciones que superen el umbral electoral del 3,25% obtendrán representación, por lo que alrededor de dos tercios de las candidaturas podrían quedar fuera. Entre los partidos de la coalición de Netanyahu figuran el Likud, Shas, Judaísmo Unido de la Torá, Poder Judío y Sionismo Religioso.
En la oposición compiten formaciones históricas, partidos árabes y nuevas alianzas, entre ellas Yashar, liderada por Gadi Eisenkot, y Juntos, en la que participan el exprimer ministro Naftali Bennett y el líder opositor Yair Lapid. También concurren Los Demócratas, de Yair Golan, y otras candidaturas que podrían influir en el reparto final de escaños.
La participación de la población árabe puede ser decisiva si ningún bloque alcanza una mayoría suficiente. Mauricio Lapchik, director de campaña para el público judío de la Lista Conjunta, asegura que su objetivo es impedir el regreso de un Gobierno de Netanyahu, Itamar Ben Gvir y Bezalel Smotrich. La politóloga Gayil Talshir considera que está en juego el carácter futuro del Estado y advierte de la polarización entre el bloque de derechas y el campo liberal y árabe.
La votación tiene relevancia internacional y también para la comunidad canaria, incluida Las Palmas de Gran Canaria, por sus posibles efectos sobre la evolución del conflicto en Oriente Próximo y sobre la posición política de Israel. El resultado podría obligar a negociar con partidos árabes para construir una nueva mayoría parlamentaria.
Información elaborada a partir de La Provincia.