Las divisiones de la izquierda frustran una papeleta única ante la extrema derecha
Las divisiones, los personalismos y las disputas electorales impiden a la izquierda española concurrir con una papeleta única.
Las negociaciones entre las distintas fuerzas de izquierda españolas no han culminado en una candidatura única, pese a la petición ciudadana de concentrar el voto para frenar a la extrema derecha. El desacuerdo se atribuye en el texto a personalismos, intereses partidistas y disputas sobre las listas, los escaños y las siglas.
Frente Amplio reúne a Izquierda Unida, Movimiento Sumar, Más Madrid y Comuns. Podemos solo se ha integrado en esta coalición en Canarias y la Comunitat Valenciana. Entre los partidos regionales, Compromís ha optado por unir fuerzas en Valencia, mientras que Drago Canarias se ha quedado fuera.
El artículo sostiene que la decisión de Drago Canarias no responde a la construcción de un proyecto canario, sino a una posición de bloqueo hacia las izquierdas de Canarias en el Congreso. La falta de acuerdo se produjo mientras continúan las demandas sociales sobre vivienda, educación y sanidad, asuntos que afectan también al debate político de la comunidad autónoma.
En Cataluña, ERC ha impulsado una colaboración con Podemos que, según explican, pretende levantar «un muro de contención contra la extrema derecha», aunque no se presenta como una coalición. Gabriel Rufián ha calificado la situación de «fracaso», mientras que el texto apunta a que su posición interna en ERC se ha reforzado.
Las conversaciones estuvieron marcadas hasta el viernes 16 de octubre por cuestiones como quién encabezaría las candidaturas, qué nombres ocuparían los puestos con opciones de escaño y qué siglas quedarían diluidas. El artículo contrapone esas disputas a la falta de un debate común sobre medidas para evitar desahucios, mejorar los salarios, reforzar la sanidad y contener la inflación.
Como ejemplo de pragmatismo, el texto cita al Sindicato de Inquilinas y su apoyo a los decretos Maricarmen en el Congreso, pese a que no recogían todas sus demandas. La conclusión es que las fuerzas de izquierda deben decidir entre concentrar el voto en el PSOE o respaldar opciones que presionen a los socialistas para blindar derechos, con el riesgo de dividir el apoyo electoral.
Información elaborada a partir de La Provincia.