Un libro revisa la llegada de la República y el caciquismo en Gran Canaria
Agustín Millares Cantero revisa el papel de Las Palmas de Gran Canaria y las redes caciquiles durante la Segunda República.
El profesor Agustín Millares Cantero publica un nuevo libro sobre la historia reciente de Gran Canaria, centrado en el periodo comprendido entre la proclamación de la Segunda República, el 14 de abril de 1931, y la sublevación militar de julio de 1936. La obra analiza cómo las redes caciquiles de la isla se adaptaron al nuevo régimen y contribuyeron, según el texto, a crear las condiciones para el avance del fascismo insular.
Las Palmas de Gran Canaria ocupa un papel destacado en este relato. La capital fue una de las diez capitales de provincia en las que venció el bloque monárquico en las elecciones del 12 de abril de 1931, pero también fue la tercera capital provincial en proclamar la República, después de Barcelona y Valencia y antes que Madrid.
El texto atribuye esa proclamación a la desorientación momentánea de las fuerzas caciquiles y reaccionarias, encabezadas por Mesa y López, tras conocerse la salida del rey. Las izquierdas alzaron entonces la bandera tricolor y, al día siguiente, se sucedieron manifestaciones desde la Casa del Pueblo de La Isleta y los centros Republicano y Obrero de Triana, mientras la Federación Obrera decretaba la huelga general.
El libro también describe el enfrentamiento de sectores de la Iglesia católica con las políticas laicistas de la República. Entre los episodios citados figuran la interpretación de la Marcha Real en procesiones, el repique de campanas durante mítines socialistas y los mensajes desde los púlpitos contra republicanos, masones y comunistas.
La obra sostiene que oligarcas, grandes propietarios, comerciantes y exportadores activaron sus redes de influencia y clientelas para combatir a la República. También recoge irregularidades electorales, amenazas y agresiones contra sindicalistas, mujeres trabajadoras, feministas y militantes de izquierda, además del asesinato de Vicente Arencibia en Valleseco, que el texto relaciona con ese clima de violencia e impunidad.
El artículo presenta el libro como una advertencia sobre la continuidad de determinadas élites políticas y económicas, que habrían pasado del monarquismo a posiciones republicanas y, después del 18 de julio, al falangismo para conservar su influencia en la isla.
Información elaborada a partir de La Provincia.