El ozono troposférico eleva el riesgo para la salud en el sur de Europa
El ozono troposférico afecta especialmente al sur de Europa y puede empeorar la calidad del aire en Planes durante olas de calor e incendios.
El ozono troposférico, conocido como «ozono malo», alcanza en España algunas de las concentraciones más elevadas de Europa y puede afectar también a los vecinos de Planes, especialmente durante los episodios de calor intenso. Este contaminante puede penetrar en el sistema respiratorio y llegar al torrente sanguíneo, y las personas con asma son las que afrontan un mayor riesgo de complicaciones.
Durante el verano, aproximadamente la mitad de la población europea estuvo expuesta a niveles de ozono considerados malos, muy malos o extremadamente malos, según el Servicio de Vigilancia de la Atmósfera de Copernicus (CAMS), de la Comisión Europea. Las olas de calor y los incendios forestales favorecen su presencia, ya que el ozono se forma mediante reacciones químicas activadas por la luz solar y las altas temperaturas.
El informe Atmosphere Watch señala que los niveles empeoran cuanto más al sur de Europa, en las zonas donde las olas de calor han sido más intensas y prolongadas. La contaminación puede extenderse más allá de los lugares afectados directamente por los incendios, debido a la capacidad de dispersión del ozono, una circunstancia relevante para las zonas del interior de Alicante como Planes.
Entre las fuentes relacionadas con su formación se encuentran los óxidos de nitrógeno, generados principalmente por la combustión de combustibles fósiles, además de la industria, los disolventes, el transporte por carretera y la quema de biomasa. El ozono también es un gas de efecto invernadero y, según Clean Air Fund, es responsable de aproximadamente 0,23 °C del calentamiento actual.
La calidad del aire europeo ha mejorado en otros contaminantes gracias a la reducción de emisiones industriales y del transporte, pero el ozono no muestra una tendencia clara a la baja. La normativa europea establece que la concentración máxima media diaria en periodos de ocho horas no debe superar los 120 μg/m3 más de 18 días al año, con un objetivo a largo plazo de 100 μg/m3.
Copernicus apunta que mantener las estrategias actuales, mejorar el transporte público, impulsar zonas de bajas emisiones, sustituir combustibles fósiles por energías limpias y reducir el consumo de carne puede ayudar a disminuir la contaminación atmosférica. Para Planes, los episodios de calor y humo de incendios son los principales factores descritos en el informe que pueden empeorar temporalmente la calidad del aire.
Información elaborada a partir de Información.