Alertan del riesgo de compartir fotos de menores en internet
Aldeas Infantiles SOS alerta sobre los riesgos de compartir imágenes de menores y ofrece recomendaciones para proteger su intimidad en internet.
Aldeas Infantiles SOS ha presentado en Madrid un informe sobre los riesgos de la sobreexposición de niños, niñas y adolescentes en internet, una cuestión de interés para las familias de Pontevedra y del conjunto de la provincia. El documento analiza sus efectos sobre la intimidad, la salud emocional, la huella digital y la seguridad.
El estudio sitúa a España como el país europeo donde más se practica el sharenting: una de cada cuatro familias comparte imágenes de sus hijos e hijas varias veces al año, frente a una de cada cinco en Europa. El 95 % de los padres y madres de menores de entre 9 y 17 años afirma hacerlo para mantener el contacto con familiares y amigos, aunque solo una de cada cuatro familias asegura pedir permiso antes de publicar.
La organización advierte de que la exposición no procede únicamente de madres y padres. También pueden difundir imágenes otros familiares, centros educativos, campamentos, clubes deportivos, medios de comunicación, administraciones y entidades privadas. Además, asistentes virtuales, juguetes inteligentes, relojes conectados, aplicaciones y plataformas educativas recopilan datos como voces, ubicaciones, hábitos y preferencias.
Publicar una imagen puede hacer que se pierda parte del control sobre ella, incluso cuando el perfil es privado o el mensaje temporal. Las fotografías pueden descargarse, capturarse, reenviarse, reutilizarse para crear perfiles falsos o emplearse en casos de ciberacoso y grooming. La Policía Nacional también alerta de que la inteligencia artificial puede generar falsos desnudos o escenas sexualizadas a partir de imágenes reales.
Aldeas Infantiles SOS señala que la sobreexposición puede provocar vergüenza, enfado, pérdida de confianza y conflictos familiares. Para prevenir estos riesgos recomienda reflexionar antes de publicar, valorar la finalidad de cada imagen, pedir permiso al menor según su edad y madurez, evitar contenidos íntimos o información personal, limitar la audiencia y revisar la configuración de privacidad y las publicaciones antiguas.
La entidad también aconseja acordar con familiares que no reenvíen ni publiquen imágenes sin consentimiento. Su informe sostiene que la sensibilización debe basarse en la información y no en la culpabilización, ya que muchas familias comparten contenidos con buena intención y sin conocer plenamente sus consecuencias.
Información elaborada a partir de Faro de Vigo.