El incendio de Niebla se estabiliza y permite volver a 114 desalojados
El incendio de Niebla no avanzó durante la noche y 114 vecinos desalojados ya pueden regresar a sus hogares.
El incendio forestal declarado el 6 de agosto en el paraje de Raboconejo, en Niebla (Huelva), no avanzó durante la noche por ninguno de sus frentes por primera vez desde su inicio. La evolución permitió autorizar el regreso a sus domicilios de 114 vecinos desalojados de varios diseminados de Zalamea la Real.
Los afectados que han podido regresar proceden de El Pozuelo, con 73 personas; El Membrillo Alto, con 20; y Las Delgadas y Montesorromero, con 21. Se suman a los 60 vecinos que ya volvieron a sus hogares durante la jornada anterior.
El vicepresidente primero de la Junta de Andalucía y consejero de Presidencia, Sanidad y Emergencias, Antonio Sanz, ha señalado que el operativo entra en una fase centrada en consolidar el perímetro y asegurar las líneas de control, aunque ha pedido mantener la máxima prudencia ante la posible reactivación de puntos calientes.
El dispositivo alcanza los 1.116 efectivos y 337 medios terrestres, entre ellos 21 autobombas y 18 máquinas pesadas. Durante la mañana estaba prevista la incorporación progresiva de medios aéreos hasta reunir 33 aeronaves, con especial vigilancia en los sectores norte y este.
El incendio ha recorrido más de 38.000 hectáreas y todavía mantiene a 546 personas en alejamiento preventivo, 52 de ellas alojadas en albergues. Los núcleos afectados pertenecen a municipios de Huelva y Sevilla, entre ellos Niebla, Villarrasa, Berrocal, Zalamea la Real, Paterna del Campo, La Palma del Condado, El Madroño, Escacena del Campo y Aznalcóllar.
Las autoridades prevén una tarde meteorológicamente complicada, con temperaturas de hasta 36 grados y rachas de viento de hasta 40 kilómetros por hora. En paralelo, doce carreteras continúan afectadas por cortes o restricciones, mientras la HU-3106 permanece abierta y con la circulación normalizada.
El delegado del Gobierno en Andalucía en funciones, Francisco Toscano, ha avanzado que, una vez extinguido el incendio, las administraciones deberán evaluar los daños y colaborar con los municipios para recuperar el entorno natural, los bienes y la actividad económica y social de las zonas afectadas.