El emisario de Punta Brava deberá replantearse tras descartarse las opciones actuales
El proyecto para reparar el emisario de Punta Brava deberá replantearse tras descartarse las alternativas previstas por sus problemas técnicos.
El proyecto para reparar el emisario submarino de Punta Brava, en Puerto de la Cruz, deberá replantearse desde cero. Un informe técnico del Consejo Insular de Aguas de Tenerife concluye que las alternativas previstas no garantizan suficientemente los objetivos perseguidos por sus condicionantes técnicos de ejecución y funcionamiento.
La actuación adjudicada en 2025 a Ferrovial por 2,7 millones de euros contemplaba sustituir unos 240 metros de tubería de polietileno de alta densidad y reforzar su anclaje al fondo marino. Sin embargo, el documento, fechado el 18 de agosto y recibido por el Ayuntamiento el 9 de septiembre, descarta esas opciones como soluciones viables.
El emisario forma parte del sistema de saneamiento de la EDAR del Valle de La Orotava y Los Realejos. Puerto de la Cruz genera el 62% de los vertidos tratados en la instalación. La conducción mide 1,1 kilómetros y su punto de vertido se sitúa a unos 900 metros de la costa y a más de 30 metros de profundidad.
La alternativa diseñada para mantener la evacuación durante las obras, basada en tres pozos-sondeo, quedó operativa el 17 de julio de 2026, pero presentó problemas poco después. La acumulación de sólidos redujo su capacidad de infiltración y el 4 de agosto se suspendió el vertido a través de ellos para recuperar el emisario como vía de evacuación.
El informe también señala las limitaciones del tratamiento de la depuradora y propone reforzar procesos como la ultrafiltración y la flotación por aire disuelto, además de optimizar la coagulación y la floculación. La estrategia pasa por mantener a corto plazo el emisario, aumentar el uso del agua regenerada, especialmente en la agricultura, y continuar la ampliación de la EDAR.
Si el Consejo Insular de Aguas determina que es necesario construir un nuevo emisario, habrá que redactar y licitar otro proyecto, habilitar una nueva partida presupuestaria y afrontar nuevos plazos de contratación, adjudicación y ejecución. Los pozos no quedan descartados por completo, aunque su recuperación dependerá de que mejoren las condiciones del agua tratada.
Información elaborada a partir de El Día.