Investigan un derrame de cloruro férrico en la depuradora de Punta Brava
Investigan si un derrame de cloruro férrico en la depuradora de Punta Brava llegó al mar y si se cumplió el protocolo de actuación.
La depuradora comarcal de Punta Brava, en Puerto de la Cruz, sufrió este sábado un derrame de alrededor de 1.000 litros de una disolución compuesta por un 25% de cloruro férrico y un 75% de agua. El incidente se produjo por la rotura de una conducción de unos 10 milímetros en las instalaciones del tratamiento terciario.
El Cabildo de Tenerife y Aqualia, responsable de la operación y el mantenimiento de la planta, investigan ahora qué ocurrió con el producto y si pudo alcanzar el mar a través de la red de recogida de aguas pluviales. La Policía Local de Puerto de la Cruz inspeccionó el recinto y tomó muestras el sábado por la noche, mientras que el Seprona acudió este domingo.
Aqualia sostiene, según sus análisis preliminares, que el derrame no salió de las instalaciones. La empresa afirma que reparó la avería, limpió la zona con abundante agua y estudia la posibilidad de un sabotaje, después de que una persona accediera presuntamente sin autorización y se dirigiera al punto de la rotura. Esta hipótesis aún no está confirmada.
El Cabildo ha abierto un expediente de investigación y exige a la compañía que aclare las causas del incidente, las medidas adoptadas, el cumplimiento del protocolo y la posible presencia de personas ajenas en el recinto. El Consejo Insular de Aguas recaba información para determinar si deben aplicarse medidas correctoras y preventivas.
La plataforma Stop Vertidos al Mar mantiene una versión distinta y sostiene que el baldeo pudo arrastrar parte o toda la mezcla hacia los sumideros y, desde allí, al mar. El colectivo asegura disponer de vídeos del líquido discurriendo hacia las alcantarillas y califica el episodio de “grave contaminación”. El destino del agua utilizada en la limpieza está pendiente de aclaración.
La depuradora se encuentra junto a Playa Jardín, una zona de baño que ha sufrido tres cierres por contaminación fecal desde el verano de 2024. Además, un informe del Consejo Insular de Aguas de 2022 advertía de que la planta estaba al final de su vida útil y tenía dificultades para tratar entre 6.500 y 7.000 metros cúbicos diarios. El Cabildo ha iniciado la construcción de una nueva depuradora en los mismos terrenos, con una primera fase presupuestada en unos 21 millones de euros.
Información elaborada a partir de El Día.