Un taller de Reus restaura los gigantes de Segovia, datados en 1697
El taller Avall de Reus restaura los gigantes de Segovia, cuyas cabezas originales están datadas en 1697.
El taller Avall Patrimoni Viu de Reus ha restaurado las siete figuras que custodian el Ayuntamiento y la comparsa de gigantes y cabezudos de Segovia. Entre ellas están el Alcalde y la Alcaldesa, dos parejas de africanos y romanos, y el inca. Las llamadas “gigantillas” podrían ser los gigantes más antiguos de España.
Las figuras estaban documentadas desde 1920, pero los restauradores observaron que sus materiales y estructuras internas no encajaban con esa datación. El estudio realizado junto con la comparsa segoviana y la investigación en el Archivo de Segovia han confirmado que las cabezas son las originales de 1697, según un contrato de construcción detallado y documentación posterior.
El restaurador y CEO de Avall, Aleix Álvarez, explica que las cabezas están hechas con un cartón mucho más antiguo, llevan un sello antiguo y presentan otros indicios de envejecimiento. Las figuras fueron reestrenadas este viernes por la tarde en Segovia, después de una intervención que no se realizaba desde 1995 y que era necesaria porque estaban bastante deterioradas.
La investigación también ha revelado que la actual pareja de africanos fue originalmente una pareja de reyes. Bajo la pintura negra apareció una capa blanca y la documentación indica que el cambio se produjo en 1933, durante la Segunda República, cuando las coronas fueron sustituidas por gorros frigios.
Los cuerpos, fabricados con mimbre y restaurados por la cestera Anna Sínia, permiten aligerar el peso de las figuras. Según Avall, este tipo de construcción es más habitual en Francia e Italia que en España. El taller reusense ya había restaurado meses atrás los gigantes de L’Arboç, en el Baix Penedès, tras un estudio sobre su antigüedad.
La coordinadora de la comparsa, Amada Peñalosa, considera que el estudio sitúa las “gigantillas” en un nuevo marco y reivindica su valor cultural y patrimonial. Álvarez sostiene que podrían ser las piezas más antiguas del Estado español porque se conservan de forma tangible y original.
Información elaborada a partir de Diari de Tarragona.