Los relojes solares que organizaban el riego en la Sierra Norte
Así funcionaban los relojes solares que organizaban por turnos el reparto del agua entre los vecinos de la Sierra Norte de Madrid.
Una piedra surcada con radios, un hierro clavado en el centro y el movimiento del sol bastaban para organizar el reparto del agua en algunos pueblos de la Sierra Norte de Madrid.
Estos relojes solares permitían establecer el turno de riego de cada vecino. La sombra proyectada por el hierro señalaba cuándo comenzaba el uso del agua y durante cuánto tiempo podía mantenerlo cada familia.
Cuando terminaba el periodo marcado, el caudal pasaba al siguiente usuario. De este modo, un sistema sencillo basado en la observación del sol ayudaba a distribuir un recurso esencial entre los habitantes.
Esta forma tradicional de gestionar el riego refleja cómo los pueblos de la sierra adaptaron sus normas y herramientas a las condiciones del territorio, mucho antes de la llegada de los sistemas modernos de medición.