La fragata Numancia regresa a Rota tras cinco meses en la misión Atalanta
La fragata Numancia vuelve a Rota tras cinco meses en la misión Atalanta, con seis buques secuestrados a la vez en el Índico.
La fragata Numancia de la Armada ha regresado este martes a la base naval de Rota tras cinco meses de despliegue en la misión Atalanta, coincidiendo con un resurgimiento de la piratería en su zona de operaciones. Durante la misión, el buque vigiló y siguió a seis mercantes que permanecieron secuestrados de forma simultánea en las aguas del océano Índico, una situación que la Armada califica de sin precedentes en los últimos años.
La dotación afrontó una elevada exigencia operativa en una amplia zona que se extiende desde el estrecho de Bab el Mandeb hasta el de Ormuz. Entre sus tareas figuraron la localización y seguimiento de los buques apresados, la comprobación de la situación de las tripulaciones tras su liberación, la asistencia sanitaria de urgencia a los marineros afectados y la escolta de uno de los barcos liberados hasta un puerto seguro.
La Numancia, al mando del capitán de fragata Ramón Díaz Guevara Ante, partió con 197 militares y llegó a alcanzar un máximo de 226 efectivos por la incorporación progresiva de distintas unidades, entre ellas dos equipos de Guerra Naval Especial, tres Equipos Operativos de Seguridad de Infantería de Marina, una batería de misiles antiaéreos ligeros Mistral y una Unidad Aérea Embarcada con un helicóptero SH-60F y aeronaves no tripuladas Scan Eagle. La Armada destaca el esfuerzo y el sacrificio de la dotación, que pasó largos periodos de navegación ininterrumpida lejos de casa, y subraya el papel del apoyo de las familias para mantener la moral. A su llegada, los militares fueron recibidos por familiares y amigos en la base naval de Rota.
El relevo lo asume la fragata Santa María, que ya patrulla la zona como buque de mando. La misión Atalanta, cuyo cuartel general se encuentra en la base de Rota, es una de las principales operaciones de seguridad marítima de la Unión Europea desde su puesta en marcha a finales de 2008. España, que la inauguró con la fragata Victoria, mantiene desde entonces su compromiso con la estabilidad en la región.
Durante sus escalas en Yibuti, Madagascar, Omán, Kenia y Seychelles, la Numancia también realizó labores de representación institucional y recibió a diplomáticos de la Unión Europea y a autoridades civiles y militares de estos países, lo que, según la información disponible, contribuyó a reforzar la cooperación y la presencia de España y de la Unión Europea en la región.
Información elaborada a partir de Diario de Cádiz.