La Charca de Suárez de Motril, declarada Zona de Especial Protección para las Aves
La Charca de Suárez en Motril es declarada ZEPA por la Junta de Andalucía. Un humedal clave para aves migratorias de la costa granadina.
La Junta de Andalucía ha aprobado un decreto por el que se declara la Charca de Suárez, en Motril, Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA), y se aprueba su Plan de Gestión. Con esta medida, el humedal se integra en la Red Ecológica Europea Natura 2000 y queda incluido en el Inventario de Espacios Naturales Protegidos de Andalucía.
La declaración establece medidas para evitar el deterioro de los hábitats y las alteraciones que puedan afectar a las especies protegidas, con especial atención a las aves. El objetivo es garantizar su supervivencia, descanso y reproducción, así como mantener las condiciones naturales del humedal. El Plan de Gestión tendrá vigencia indefinida, aunque podrá modificarse y revisarse en los términos previstos en el propio instrumento.
El Ayuntamiento de Motril apoya la iniciativa y ha manifestado su interés en ampliar la Reserva Natural Concertada Charca de Suárez para incorporar las tres lagunas que todavía quedan fuera de esta figura de protección: la Juncia, el Junco y el Álamo Blanco. Ambas administraciones mantienen un convenio de protección firmado en diciembre de 2021 y prorrogado en diciembre de 2025 por otros cuatro años. La norma entrará en vigor al día siguiente de su publicación en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA).
La Charca de Suárez es el humedal más importante de la costa granadina y uno de los pocos conjuntos de lagunas costeras de agua dulce de Andalucía. Su ubicación, entre los humedales del poniente almeriense y los malagueños, como la desembocadura del Guadalhorce o la laguna de Fuente de Piedra, la convierte en un lugar de nidificación, invernada y descanso para numerosas especies migratorias.
Entre las aves que habitan el espacio figuran la focha moruna, el porrón pardo, la cerceta pardilla, la garcilla cangrejera, el avetoro común, el flamenco común, el ánade azulón, la garza real, la garceta común y el aguilucho lagunero. La presencia de numerosas especies incluidas en el Anexo I de la Directiva Europea de Aves justifica esta nueva figura de protección.
El humedal está formado por ocho lagunas de aguas permanentes en la vega de Motril-Salobreña, alimentadas por el acuífero del mismo nombre, por los retornos del regadío y por las precipitaciones. En 2007, cinco de ellas fueron incorporadas al Inventario de Humedales de Andalucía, y en 2009 fueron declaradas Reserva Natural Concertada. La administración y gestión del espacio corresponderá a la Junta de Andalucía, a través de la consejería competente en medio ambiente, con la asistencia del Consejo Provincial de Medio Ambiente y de la Biodiversidad de Granada.