Las queserías cántabras impulsan el turismo de origen con visitas y catas
Cantabria Quesera impulsa visitas, talleres y catas para conocer el trabajo de las queserías artesanales, incluida una propuesta en San Roque de Riomiera.
La asociación Cantabria Quesera ha articulado una red de visitas guiadas, talleres participativos y catas en queserías y cuevas naturales de la región para responder al creciente interés por el turismo agroalimentario.
La propuesta busca que los visitantes conozcan de cerca el trabajo ganadero y quesero, desde el pastoreo y la fermentación hasta la maduración y la degustación. La iniciativa se enmarca en una demanda turística cada vez más orientada a experiencias vinculadas al territorio y a sus productores.
En los Valles Pasiegos, varias queserías ofrecen actividades relacionadas con la tradición rural y la elaboración artesanal. La Jarradilla, en Tezanos, organiza visitas y talleres para elaborar queso o mantequilla, mientras que La Lleldiría, en San Roque de Riomiera, presenta sus fermentos lácticos propios y catas gastronómicas maridadas.
También participan en esta oferta Quesería Tasugueras, en Totero, con un enfoque técnico, y otros proyectos de Cantabria que muestran sus cámaras de maduración, obradores, explotaciones ganaderas y métodos de producción. En Liébana, algunas experiencias incluyen visitas a cuevas naturales y referencias a las denominaciones de origen protegidas de la comunidad.
La red se completa con establecimientos que apuestan por la venta directa a pie de granja. Estos espacios permiten conversar con los elaboradores, conocer los ritmos de cada temporada y acceder a producciones limitadas sin intermediarios.
Cantabria Quesera nació en 2022 para proteger el oficio quesero tradicional, apoyar a los pequeños productores y reforzar la actividad económica del medio rural cántabro. La asociación agrupa elaboraciones vinculadas a la diversidad ganadera, los paisajes y las tradiciones de los distintos valles de la región.