Un agricultor de Sant Climent alerta del futuro del Parc Agrari del Llobregat
El agricultor climentón Jaume Torras alerta de la presión urbanística y productiva que amenaza el futuro del Parc Agrari del Llobregat.
El agricultor Jaume Torras, nacido en Sant Climent de Llobregat en 1974, considera que el Parc Agrari del Llobregat podría acabar desapareciendo por la dificultad de mantener cultivos junto a una gran ciudad. Torras dirige Soulblim, una empresa de fruta y verdura ecológica y de proximidad cuyos campos se encuentran en Sant Boi, Gavà, Viladecans y Sant Climent.
La trayectoria empresarial de Torras comenzó en 2007, cuando creó la página web L’Hortet del Baix para ayudar a sus padres, Antoni y Núria, a vender las verduras que cultivaban. La aparición del proyecto en el Telenotícies de TV3 durante la Festa de la Cirera de Sant Climent de 2009 hizo que pasara de recibir diez visitas semanales a alcanzar 2.000 en un solo día.
En 2010 creó la empresa y construyó una nave en Sant Climent de Llobregat, además de adquirir una pequeña cámara frigorífica y una furgoneta para repartir productos. Al año siguiente empezó a trabajar con alimentos del Parc Agrari y a suministrar frutas y verduras a restaurantes de Barcelona, entre ellos la Cova Fumada, según explica en la entrevista publicada por Ara.
El agricultor recuerda que sus campos de Sant Climent son también una parte de esta actividad. En el caso de los tomates, explica que realizó pruebas con cocineros y particulares y que en 2022 terminó un estudio que le llevó a cultivar 35 variedades, muchas de ellas catalanas y con semillas propias.
Torras advierte de la presión que soporta la agricultura del entorno metropolitano. Explica que le retiraron unos terrenos en Viladecans para construir un outlet y lamenta que variedades tradicionales, como la alcachofa del Prat, pierdan espacio frente a otras más productivas, como la Green Queen. A su juicio, esta evolución y la competencia por el suelo hacen cada vez más difícil conservar el Parc Agrari.
La entrevista también repasa la situación de la Festa de la Cirera de Sant Climent, que Torras vincula a la pérdida de agricultores y al abandono de algunos cerezos. El texto señala que el empresario teme que la edición de 2026 haya podido ser la última, aunque la información no confirma que la celebración haya desaparecido.
Información elaborada a partir de Ara.