La ONU afronta una crisis de representación y legitimidad
La ONU afronta una crisis de representación y legitimidad, aunque sus agencias siguen siendo esenciales en conflictos y emergencias.
La ONU afronta una profunda crisis de confianza y representación, según el análisis publicado por El Día tras la 81ª Asamblea General, celebrada esta semana bajo el lema «Restaurar la confianza, gestionar la transformación: unas Naciones Unidas que cumplan para todos».
La ausencia de los presidentes de China e India, países que representan conjuntamente el 35% de la población mundial, refleja el malestar ante una institución que no ha sabido adaptarse al nuevo escenario internacional. El Consejo de Seguridad mantiene como miembros permanentes con derecho de veto a Estados Unidos, Rusia, China, Reino Unido y Francia, dejando fuera del núcleo de decisión a regiones como África y América Latina.
El texto también señala el desgaste de la legitimidad de Naciones Unidas ante la incapacidad de frenar conflictos y decisiones unilaterales. Las condenas por el genocidio de Gaza, sostiene, no han modificado la posición de Israel, mientras que Rusia continúa ignorando decisiones de la organización.
Pese a sus limitaciones, las agencias de la ONU siguen desempeñando un papel esencial sobre el terreno. Acnur, el Programa Mundial de Alimentos, la Organización Mundial de la Salud y Unicef, entre otras, trabajan en campos de refugiados, hambrunas y epidemias en países como Mali, Chad, Burkina Faso, Liberia o Sierra Leona.
El análisis defiende reforzar el multilateralismo social mientras se busca una reforma del sistema. En las últimas semanas, África logró que se reconociera la trata atlántica de seres humanos como el crimen de lesa humanidad más grave de la historia y que se adoptara un mapamundi con tamaños continentales más ajustados a la realidad.
La relevancia de este debate para Santa Cruz de Tenerife se enmarca en su condición de capital de Canarias y en la dimensión internacional de los retos que aborda la ONU. El artículo subraya que el peso demográfico y económico futuro de África, junto con sus conflictos y procesos de industrialización, será determinante para el orden mundial de las próximas décadas.
Información elaborada a partir de El Día.