Las viviendas antiguas concentran más mayores y noches tropicales en Canarias
Un estudio de la ULL vincula las viviendas antiguas de Canarias con más población mayor y un mayor aumento de las noches tropicales.
Las zonas de Canarias con viviendas más antiguas reúnen una mayor proporción de personas de 65 años o más y afrontarán un aumento más intenso de las noches tropicales a finales de siglo, según un estudio de investigadores de la Universidad de La Laguna (ULL). El 20 % del parque residencial más antiguo, construido de media en 1962, se ubica en áreas donde la densidad de población mayor es 5,8 veces superior a la de las zonas con edificios más recientes.
La investigación, elaborada por Serafín Corral, Alejandro Herrera, Francisco Armas y Emilio Bonal, del grupo PENSARES, analiza conjuntamente la antigüedad de las viviendas, la distribución de la población mayor y la exposición prevista a las temperaturas nocturnas. El trabajo se ha publicado en la revista científica City and Environment Interactions.
El estudio calcula que las áreas con viviendas más antiguas registrarán a finales de siglo un incremento de las noches tropicales —aquellas en las que la temperatura mínima no desciende de determinados valores— 14 noches al año superior al de las zonas con edificios más nuevos. Los autores subrayan que el aislamiento, las características constructivas y la posibilidad de mejorar los inmuebles influyen en el impacto del calor sobre sus residentes.
Tenerife y Gran Canaria concentran el 89 % de la población de edad avanzada considerada estructuralmente vulnerable en el Archipiélago y también presentan una mayor concentración de viviendas antiguas. El estudio señala como posibles ámbitos prioritarios los núcleos urbanos históricos de Santa Cruz de Tenerife, San Cristóbal de La Laguna y Las Palmas de Gran Canaria, una cuestión de especial interés para la capital tinerfeña.
Los investigadores relacionan esta situación con un posible aumento de los problemas de salud asociados a las altas temperaturas y con la pobreza energética. Entre las medidas que plantean figuran mejorar el aislamiento y la eficiencia energética de los edificios, facilitar el acceso a sistemas de refrigeración y reforzar los protocolos sanitarios durante los episodios de calor.
Información elaborada a partir de El Día.