San Miguel Arcángel recurre el rechazo del BIC para el monumento de Anaga
San Miguel Arcángel recurre ante el TSJC el rechazo del BIC para el monumento de la avenida de Anaga de Santa Cruz.
La Asociación para la Investigación del Patrimonio Histórico San Miguel Arcángel ha recurrido ante el Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) el rechazo del Gobierno autonómico a declarar Bien de Interés Cultural (BIC) el Monumento a la Victoria de Santa Cruz de Tenerife, situado en la avenida de Anaga y conocido como monumento a Franco.
El colectivo, presidido por Luis Sosa-Tolosa del Valle, concejal de Vox en Santa Cruz, ha presentado un recurso contencioso-administrativo contra el Decreto 131/2026, de 27 de julio, que resolvió el procedimiento «con la no declaración del bien». El recurso ha sido admitido y el Boletín Oficial de Canarias ha emplazado a los interesados a personarse en el procedimiento en un plazo de nueve días.
La asociación también anuncia un recurso contra el Gobierno de España por ordenar al Ayuntamiento de Santa Cruz trasladar la escultura a un almacén en un plazo de seis meses. Sosa-Tolosa sostiene que ese plazo queda suspendido hasta que se conozca la sentencia del TSJC, al considerar que el procedimiento de declaración como BIC no ha finalizado.
El Consejo de Patrimonio Cultural de Canarias rechazó a principios de junio proteger el monumento, respaldando el dictamen de la ponencia técnica, que concluyó que la obra de Juan de Ávalos no reunía valores suficientes. Posteriormente, el Gobierno central incluyó la escultura en el catálogo de símbolos contrarios a la memoria democrática y ordenó su retirada del espacio público.
El Ayuntamiento de Santa Cruz, que se opone a retirar la escultura, también ha anunciado un recurso contra la resolución estatal. Además, la Comisión Municipal de Patrimonio Histórico acordó estudiar su posible protección mediante el catálogo de bienes de la ciudad, una opción que, según fuentes municipales, continúa en análisis.
La escultura fue inaugurada el 17 de marzo de 1966. Su construcción, promovida por el entonces gobernador civil de Tenerife, Manuel Pablos Abril, costó 7,5 millones de pesetas, equivalentes a 45.075 euros, y fue financiada mediante una suscripción popular.
Información elaborada a partir de El Día.