El AVE circulaba a entre 160 y 200 km/h al chocar con el Iryo en Urda, según un primer informe
Un primer informe técnico estima que el AVE iba a entre 160 y 200 km/h al chocar con el Iryo en Urda (Toledo). La causa aún no está determinada.
El primer informe técnico sobre el accidente ferroviario de Urda (Toledo), elaborado tras las primeras 24 horas de trabajos, estima que el AVE circulaba a una velocidad de entre 160 y 200 kilómetros por hora cuando impactó contra el Iryo, que permanecía detenido en la vía. La cifra es provisional y deberá confirmarse con los datos registrados a bordo del tren.
La Autoridad Independiente para la Investigación Técnica de Accidentes (AITAT) sitúa uno de los puntos clave de sus pesquisas en las 8:31 horas del miércoles, cuando se produjo una avería en el sistema de control ferroviario LZB. El fallo obligó a modificar las condiciones de circulación y a recurrir a un procedimiento alternativo basado en la señalización lateral y en las comunicaciones entre los maquinistas y el centro de control de Adif. Los investigadores tratan de determinar cómo se encadenaron las incidencias técnicas, las instrucciones transmitidas y las decisiones adoptadas antes del choque. El organismo no ha establecido todavía una causa definitiva y mantiene abiertas varias hipótesis.
Según el informe, la parte delantera del AVE quedó empotrada contra el último vagón del Iryo. Ambos convoyes sufrieron daños de gran alcance: en el AVE, el descarrilamiento afectó a todo el tren, con seis coches sobre la plataforma y otro cayendo por el terraplén; en el Iryo, todos los coches descarrilaron salvo los dos primeros, y los tres últimos terminaron fuera de la plataforma. Uno de los vagones del AVE quedó atravesado por un fragmento de carril deformado por la colisión.
Las cajas negras de ambos trenes han sido recuperadas y quedan bajo custodia de la Guardia Civil. En la operación participaron investigadores de la AITAT, agentes de la Policía Judicial y representantes de las compañías ferroviarias. Su análisis permitirá precisar la velocidad y otros parámetros de circulación antes del impacto, y se realizará bajo las condiciones fijadas por el juzgado de Orgaz.
Los técnicos han inspeccionado el lugar del siniestro, han revisado el puesto del responsable de circulación y el libro de telefonemas del centro de control de alta velocidad de Adif, y han obtenido copias de grabaciones de voz y de vídeo de los momentos previos al accidente. Algunas personas implicadas aún no pueden prestar declaración. La AITAT insiste en que las conclusiones sobre las causas deberán esperar al informe final.
Información elaborada a partir de Diario de Sevilla.