El CENIM-CSIC estudiará la corrosión de las azucenas de la Giralda tras la caída de una pieza
La Catedral de Sevilla restaura el remate de la Giralda y el CENIM-CSIC estudiará la corrosión de las azucenas tras caerse una pieza.
La Catedral de Sevilla ha iniciado los trabajos de conservación del remate renacentista de la Giralda, una actuación de gran envergadura que abarca desde el interior del cuerpo de campanas hasta los cuerpos superiores situados a los pies del Giraldillo. La intervención, iniciada tras la Semana Santa de 2026, corresponde a la sexta fase del plan global de conservación de la torre y da continuidad a los trabajos ya ejecutados en sus cuatro caras exteriores. El equipo técnico, dirigido por el arquitecto Eduardo Martínez Moya, prevé concluir las obras y retirar los andamios antes de la Semana Santa de 2028.
Uno de los aspectos destacados es que el Centro Nacional de Investigaciones Metalúrgicas del CSIC (CENIM-CSIC) estudiará las causas de la corrosión de las azucenas de la Giralda que provocaron el desprendimiento de una de ellas. Sus investigadores se centrarán en determinar la corrosión metálica, especialmente en las uniones internas de las esferas de bronce, con el objetivo de establecer recomendaciones para su preservación futura.
Para documentar el estado del monumento, los especialistas utilizan escaneado tridimensional y fotogrametría, lo que permite generar modelos digitales de alta precisión. Esta base documental será imprescindible para redactar los planos definitivos de obra y definir los tratamientos específicos de cada elemento. En la supervisión participan Miguel Ángel López, arquitecto de la Catedral; Francisco Román, delegado de Patrimonio del Cabildo, y Francisco Ortiz Bernal, deán-presidente del Cabildo Catedral.
Para no alterar el uso cultural del monumento, se ha instalado una plataforma protectora en el interior del cuerpo de campanas, por encima del recorrido habitual de los visitantes, lo que permite mantener las visitas y las vistas panorámicas de la ciudad. Sobre ella se han montado tres niveles de andamios para que los restauradores accedan con seguridad a paramentos, bóvedas, campanas y sus estructuras de anclaje.
Otra tarea relevante es la sustitución de las estructuras metálicas que sostienen seis campanas de golpeo, en avanzado estado de deterioro. Los nuevos apoyos se fabrican en taller y se colocarán con gatos hidráulicos, e integrarán sistemas de amortiguación para reducir la transmisión de vibraciones a la fábrica pétrea de la torre, según estudios previos realizados con sensores.
En los tramos superiores se acometerán labores de limpieza, consolidación y protección de los materiales, así como la restauración de la escalera de mármol del siglo XIX que comunica la terraza de las azucenas con el cuerpo del reloj. La intervención en las azucenas está prevista para la etapa final de esta fase e incluirá el análisis para recuperar la pieza desprendida, la revisión del resto del conjunto y la consolidación de sus sujeciones.
Información elaborada a partir de Diario de Sevilla.