El error humano detrás de la tragedia ferroviaria de Urda y la saturación de la alta velocidad
Análisis del accidente ferroviario de Urda: el error humano, la saturación de la alta velocidad y la deuda con el tren convencional.
Un análisis publicado por OTR/PRESS sobre el accidente ferroviario de Urda (Toledo) pone el foco en el error humano que, según el autor, desencadenó la colisión: la posible desconexión momentánea de los sistemas automáticos de seguridad mientras un operario trataba de reparar un elemento averiado de la línea, lo que habría impedido avisar al maquinista de un tren de Renfe que circulaba por la misma vía, donde ya se encontraba detenido otro convoy.
El artículo advierte, sin embargo, de que ese fallo puntual no explica por sí solo la tragedia. Según el texto, existe un error previo de planificación: mantener saturada una línea de alta velocidad concebida para unos pocos trenes diarios entre Madrid y Sevilla, que hoy es operada por varias compañías y soporta decenas de miles de viajeros al día. Esa presión, sostiene el autor, hace prácticamente imposible garantizar la seguridad en condiciones óptimas.
La reflexión se extiende a otros siniestros recientes. El texto recuerda el accidente de Angrois, atribuido al maquinista de un Alvia en una curva, y el de Adamuz, y señala que en todos ellos se repite un patrón de errores encadenados. A juicio del autor, la decisión de abandonar buena parte del tren convencional para apostar casi exclusivamente por la alta velocidad ha tenido consecuencias negativas para la vertebración territorial, con el cierre de líneas clásicas que servían a la llamada España vaciada.
Según la información recogida en la misma página, el Gobierno apunta a un fallo en el centro de control, que habría autorizado la marcha de un tren "contra la normativa". El balance provisional de víctimas que citan los titulares de la misma web es de al menos 68 muertos y 107 heridos, 21 de ellos en la UCI, aunque estas cifras no están contrastadas en el texto del artículo original.