La Catedral de Sevilla reúne a 1.400 personas en el inicio del curso educativo
La Catedral de Sevilla reúne a 1.400 personas en la misa de inicio de curso, con un mensaje del arzobispo a los profesores cristianos.
La Catedral de Sevilla acogió el pasado jueves la misa de inauguración del curso académico, una celebración que reunió a 1.400 personas y que sirvió como envío misionero para los profesores cristianos.
En la eucaristía participaron educadores, directivos de colegios católicos, personal de administración y servicios de los centros y padres de alumnos. El arzobispo de Sevilla, monseñor Saiz Meneses, concelebró la misa junto a otros nueve sacerdotes, entre ellos representantes de comunidades religiosas vinculadas a centros educativos de la archidiócesis y de la Pastoral Universitaria.
Durante la homilía, el arzobispo defendió que el educador católico evangeliza a través de su labor formativa. «No se trata de convertir cada clase en una catequesis, ni de imponer la fe. Se trata de vivir vuestra profesión desde el Evangelio», afirmó.
Saiz Meneses subrayó también que «el profesor cristiano está llamado a evangelizar» y destacó la importancia de la «coherencia entre las palabras y la vida». En su intervención, definió la enseñanza como «una verdadera vocación» y comparó el aula con «un lugar sagrado», al considerar que los alumnos son personas creadas a imagen y semejanza de Dios.
El prelado animó a los docentes a mirar más allá de las apariencias y a tener en cuenta la historia, las heridas, los sueños y las posibilidades de cada alumno. La celebración se desarrolló bajo el lema «Educando en la esperanza», después de la lectura de fragmentos del magisterio del Papa León XIV sobre educación y de la presentación de un decálogo dirigido a los profesores católicos.
Información elaborada a partir de ABC Sevilla.