La Fiscalía Antidroga pide más medios para llegar a los líderes del narco en Sevilla
La Fiscalía Antidroga reclama más medios para investigar a los líderes del narcotráfico y alerta de la violencia y profesionalización de los clanes en Sevilla.
La fiscal antidroga de Sevilla, Raquel de los Ríos, ha reclamado investigar «hasta las últimas consecuencias» para alcanzar a los responsables de los clanes del narcotráfico. Tras asumir el cargo el pasado junio, advierte de que las organizaciones están cada vez «más estructuradas y más militarizadas», con más recursos y armas de guerra como los AK-47.
De los Ríos recuerda el tiroteo del 8 de noviembre de 2025 en Isla Mayor, cuando un agente de la Policía Nacional resultó gravemente herido por un grupo de narcos armado con este tipo de fusiles. Según la fiscal, las bandas cuentan también con mayor preparación, formación y vínculos con organizaciones criminales de Europa del Este y Alemania.
La cocaína es la droga cuyo tráfico se produce con «mayor intensidad» en Sevilla, según la Fiscalía Antidroga. Entre los principales decomisos recientes cita seis toneladas y media en Coria del Río, tres toneladas en La Puebla del Río y 1.200 kilos en Dos Hermanas, además de señalar que continúa el cultivo de marihuana en viviendas mediante enganches ilegales a la red eléctrica, que pueden provocar apagones.
La fiscal también alerta de la expansión de sustancias psicoactivas no fiscalizadas, como el Alfa PHIP, que imitan a drogas clásicas y son «peligrosísimas». Aunque la presión policial ha reducido la navegación de narcolanchas por el Guadalquivir, parte de la droga llega ahora desde Huelva, Cádiz o Portugal. De los Ríos destaca que la ubicación de Sevilla facilita la distribución posterior hacia España y Europa.
Para afrontar el problema, reclama más recursos humanos y materiales, formación especializada para las fuerzas de seguridad, refuerzo de las unidades contra el blanqueo de capitales y mayor preparación de fiscales y órganos judiciales. También pide potenciar la investigación patrimonial para cortar la financiación de los clanes, que recurren a teléfonos encriptados, sociedades pantalla y empresas con apariencia legal.
La fiscal considera esencial no limitar las operaciones a incautar la droga, sino alcanzar «a la cúpula de las organizaciones» y desmantelarlas. Reconoce que los cabecillas evitan figurar en documentos y mantienen medidas de ocultación, pero defiende profundizar en las investigaciones para identificar a los jefes y evitar que continúen operando.
Información elaborada a partir de ABC Sevilla.