Maquinistas denuncian fallos semanales del sistema LZB en la línea Sevilla-Madrid
Maquinistas de la Sevilla-Madrid atribuyen los fallos semanales del sistema LZB a la falta de mantenimiento e inversión desde la liberalización.
Varios maquinistas de la línea de Alta Velocidad Sevilla-Madrid atribuyen las caídas del sistema de seguridad LZB a la falta de inversión en el mantenimiento de la infraestructura, unos fallos que, según su relato, comenzaron tras la apertura de la línea a nuevos operadores como Iryo y Ouigo y no este mismo año. Adif, empresa pública responsable de la infraestructura ferroviaria, es la encargada de este mantenimiento.
La liberalización llegó a la Sevilla-Madrid en 2023, con Iryo y Avlo, y en 2025, con Ouigo, más tarde que en Barcelona (2021) y Valencia (2022). Según los conductores, el aumento de trenes y viajeros coincidió con la mayor obra de modernización de la línea, iniciada en 2021 y aún sin concluir, con una inversión de más de 700 millones de euros.
Los maquinistas señalan también la deficiente formación del personal de los puestos de mando del centro de control y de los nuevos conductores. Según explican, la jubilación de numerosos trabajadores, sin una planificación adecuada del relevo generacional, ha llevado a cubrir puestos de gran responsabilidad con profesionales con poca experiencia ferroviaria.
Sobre el sistema LZB, los conductores aseguran que funcionó sin incidencias desde su puesta en servicio en 1992 hasta la pandemia, y que a partir de 2022 empezaron a registrarse pérdidas de transmisión cada vez más frecuentes. Manuel, maquinista jubilado con 15 años de experiencia en Alta Velocidad, afirma que las 170 incidencias en diez meses que dio a conocer el ministro Puente implican un fallo cada dos días aproximadamente.
Gabriel, también maquinista jubilado que ha trabajado en la línea desde sus inicios, sostiene que el aumento de circulaciones, de 24 trenes diarios antes de la pandemia a unos 150 en la actualidad, genera un desgaste en vía, catenaria y vehículos. Añade que entre 2024 y 2026 se registraron más de 800 partes de peligro de circulación en el conjunto del país, y critica que Adif los archivara y optara por limitar la velocidad en lugar de reparar los defectos.
Ambos coinciden en que la solución pasa por más inversión en mantenimiento, ya que, según Manuel, instalar tecnología más moderna, como el ERTMS, no bastará si no se garantiza su conservación. Para Gabriel, se trata de una degradación general del sistema de seguridad, de los vehículos y de la formación.
Información elaborada a partir de Diario de Sevilla.