Monteseirín deja una huella de doce años en la transformación de Sevilla
El legado de Alfredo Sánchez Monteseirín en Sevilla queda ligado a doce años de transformación urbana, grandes proyectos y polémicas.
Alfredo Sánchez Monteseirín, alcalde de Sevilla durante doce años, dejó un legado marcado por la renovación urbana de la ciudad, con proyectos como el Metro, el tranvía, el carril bici, las Setas, la Torre Pelli y la peatonalización de distintos espacios.
Monteseirín llegó a la Alcaldía a finales de los años noventa tras alcanzar un acuerdo con Alejandro Rojas Marcos, después de que se rompiera la alianza entre el Partido Andalucista y Soledad Becerril, ganadora de las elecciones. La promesa del Metro, respaldada por la Junta de Andalucía, fue uno de los elementos que facilitó el pacto.
El dirigente socialista solo ganó unas elecciones municipales, las de 2003, pero continuó en el cargo tras la desaparición del PA con el apoyo de Izquierda Unida, entonces liderada en Sevilla por Rodrigo Torrijos. Su etapa es presentada como la de la transformación de la Sevilla contemporánea, aunque estuvo acompañada de polémicas y actuaciones urbanísticas discutidas.
Entre las críticas a su gestión figuran el elevado endeudamiento municipal, una estructura clientelista y varios escándalos de corrupción en su entorno, incluido el caso Mercasevilla, origen del sumario de los ERE. Estos episodios contribuyeron al desgaste de su carrera política y a su salida, impulsada por el PSOE durante el declive del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.
El balance de sus mandatos también se asocia a su carácter audaz y a la voluntad de impulsar proyectos de gran escala para modernizar Sevilla tras la crisis posterior a la Expo. El texto destaca que algunas iniciativas habrían requerido una planificación más meditada, pero subraya que Monteseirín apostó por ponerlas en marcha en una ciudad acostumbrada a retrasar sus grandes transformaciones.
Información elaborada a partir de ABC Sevilla.