Peritos sostienen que el móvil de Ana Buza fue manipulado tras su muerte
Peritos de la acusación sostienen ante la Audiencia de Sevilla que el móvil de Ana Buza fue manipulado para simular un suicidio.
La Audiencia de Sevilla encara el final del juicio con jurado popular por la muerte de Ana Buza, fallecida la madrugada del 7 de septiembre de 2019 en el vial de deceleración de la A-4 hacia Carmona. Los peritos aportados por la acusación particular, a petición de los padres, sostienen que el teléfono de la joven fue manipulado después de los hechos para reforzar la hipótesis de un suicidio.
El móvil, que había desaparecido tras el suceso, fue localizado 19 días después, el 26 de septiembre, por el padre de Ana en el entorno donde fue encontrado el cuerpo. Según el informe pericial expuesto en la vista, el terminal habría sido alterado el 13 de septiembre, poco antes de las 20.00 horas, para simular que las búsquedas relacionadas con el suicidio se habían realizado el 7 de septiembre, antes de la muerte.
La Guardia Civil y el Instituto de Medicina Legal mantienen la tesis del suicidio. Los padres de Ana, en cambio, sostienen que su novio, Rafael V. P., la mató intencionadamente al arrollarla con el coche, mientras que la Fiscalía considera que el acusado causó la muerte por una conducción negligente.
Otro elemento señalado por los especialistas es una conexión por Bluetooth registrada el 8 de septiembre entre el teléfono de Ana, entonces desaparecido, y el móvil de su novio. Según los peritos, por la tecnología de ambos dispositivos la conexión habría requerido que estuvieran a una distancia máxima de entre ocho y diez metros. La familia considera que este dato demuestra que Rafael tuvo el teléfono desde el principio.
Está previsto que el juicio termine este martes con la declaración de los últimos testigos y del acusado, que podrá acogerse a su derecho a no declarar. Después, el jurado popular se retirará a deliberar sobre las distintas versiones de lo ocurrido.
Información elaborada a partir de ABC Sevilla.