Santa Justa vive el día después del accidente de Urda con 68 muertos y una concentración por las víctimas
Santa Justa vive el día después del accidente de Urda: 68 muertos, cancelaciones Sevilla-Madrid, la mujer del consejero herida y una concentración en la estació
La estación sevillana de Santa Justa vive este jueves su particular día después tras la nueva catástrofe ferroviaria ocurrida en Urda (Toledo), donde dos trenes de alta velocidad con destino a Sevilla colisionaron. El balance actual asciende a 68 muertos y 107 heridos, de los cuales 21 se encuentran en la UCI.
La mañana transcurre en la estación con un ambiente muy distinto al de las escenas de incertidumbre e indignación vividas 24 horas antes, cuando los viajeros supieron que las conexiones ferroviarias entre Sevilla y Madrid habían quedado canceladas. El accidente se produjo al impactar un AVE de Renfe contra un convoy de Iryo que se encontraba detenido por motivos técnicos. También se registraron momentos de dolor de familiares de las víctimas.
La oficina de atención al cliente de Renfe ha estado muy concurrida, con numerosos turistas que todavía desconocían la cancelación de los trenes pese a la información difundida, muchos de ellos sin dominar el español, o que pedían orientación para resolver sus trayectos. Varios viajeros se detenían sorprendidos ante los paneles que anunciaban la suspensión de los trenes hacia Madrid.
El consejero de Fomento y Movilidad de la Junta de Andalucía, Mario Muñoz-Atanet Sánchez, visitó la estación e informó a la prensa de que su mujer está entre los heridos. Viajaba en el vagón número siete del AVE que impactó contra el convoy de Iryo. Según explicó el propio consejero, ha sufrido fracturas en las costillas y policontusiones, pero ya se encuentra en su domicilio recuperándose.
En el vestíbulo también habló Alejandro, un joven sevillano amigo de un técnico malagueño de Renfe de 22 años que continúa desaparecido tras el accidente. «Sigue desaparecido. No sabemos nada de él. Ojalá salga con vida», afirmó.
A las 12.00 horas, los trabajadores ferroviarios convocaron en el vestíbulo una concentración con cinco minutos de silencio en memoria de los fallecidos y de los heridos que siguen recuperándose. Cientos de personas participaron en el acto. En los accesos principales de la estación se acumulan velas y flores en homenaje a los 68 fallecidos, en una tragedia que se suma a la de Adamuz, ocurrida apenas nueve meses antes y que dejó 46 muertos también por la colisión de dos trenes.
Información elaborada a partir de ABC Sevilla.