Sevilla suspende en estructura, pero sus vecinos valoran con notable la ciudad
Sevilla logra un 6,74 en satisfacción ciudadana pese a obtener un 4,8 en estructura, por sus carencias laborales, de movilidad e infraestructuras.
Sevilla obtiene un 4,8 sobre 10 en el Índice Estructural, que mide empleo, salarios, infraestructuras, transporte y salud, pero alcanza un 6,74 en la valoración subjetiva de sus habitantes. La diferencia, de casi dos puntos, es la mayor de España y una de las más elevadas de Europa, según el 'Informe Sevilla 2029' elaborado por el grupo de trabajo 'Sevilla Pujante' para el proyecto 2029 de ABC.
El estudio describe una ciudad con debilidades históricas en el mercado laboral, la movilidad y las infraestructuras. Sitúa el desempleo estructural entre el 15% y el 28%, el salario medio bruto anual en torno a 20.000 euros y la productividad por trabajador cerca de los 41.000 euros, por debajo de competidores nacionales como Madrid o Bilbao.
En movilidad y servicios urbanos, Sevilla logra un 6,2 sobre 10. El informe destaca la reducción de partículas contaminantes y el aumento de las zonas verdes, hasta 5,5 metros cuadrados por habitante, aunque señala que el transporte público ofrece una cobertura adecuada al 65% de la población. La preocupación ciudadana por estos servicios alcanza un 5,9.
El análisis también identifica una «Sevilla a dos velocidades»: mientras el centro y los barrios consolidados mantienen una notable vitalidad, las zonas periféricas afrontan una menor inversión y tasas de desempleo del 17% al 19%. El informe añade que seis barrios sevillanos figuran entre los de menor renta media del país, según el último informe de Urban Adict del INE.
Frente a estas carencias, el estudio atribuye parte de la satisfacción de los sevillanos a las redes familiares y vecinales, la escala urbana, el clima, el uso del espacio público y la facilidad para caminar. El índice de identidad y apego a la ciudad llega a 7,2 sobre 10, un valor que, según el análisis, apenas se resintió durante la crisis financiera de 2008.
La comparación con otras grandes ciudades refuerza esta singularidad. Madrid registra un índice estructural de 7,9 y uno subjetivo de 6,1, mientras que Barcelona obtiene 7,8 y 6,2, respectivamente. Sevilla presenta así un diferencial positivo de 1,7 puntos entre percepción y estructura, por delante de Nápoles, con 1,3, y Lisboa, con 1,0, de acuerdo con la muestra analizada.
Información elaborada a partir de ABC Sevilla.