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Cultura

Silvio, el músico que convirtió Sevilla en parte de sus canciones

Silvio hizo de Sevilla parte de su repertorio, mezclando Elvis, el Betis, la Semana Santa y una personalidad musical irrepetible.

Redacción · Sevilla 2 min de lectura

Silvio convirtió canciones ajenas, géneros y hasta idiomas en un repertorio propio ligado a Sevilla. Su manera de interpretar era tan personal que los originales parecían salir transformados, con referencias al Cachorro, Elvis y al Betis.

Durante la Expo 92, los Scorpions interpretaron en el pabellón de Alemania His Latest Flame, un número uno de Elvis, y decenas de sevillanos cantaron por encima “Beeeeeetis”. La transformación procedía de la versión de Silvio, que había dado lugar primero a California y después a esa identificación futbolística popularizada por sus músicos y su público.

El fútbol también irrumpía directamente en sus conciertos. En una ocasión detuvo una canción para saludar al líder de los Biris, al reconocerlo entre las primeras filas. Silvio explicaba que su primera fascinación musical fueron los tambores de Semana Santa y nunca vio una gran distancia entre una marcha procesional y el rock and roll.

Su universo reunía a San Juan de la Cruz, el Cachorro y Elvis con una naturalidad difícil de explicar. La tetralogía formada por La Pura Concepción, Rezaré, Las Criaturas y Tres pasos hacia el cielo reflejaba esa convivencia de lo religioso y lo profano, que para él ni siquiera necesitaban separarse.

Sobre el escenario podía ser imprevisible: olvidaba letras, alargaba finales y obligaba a la banda a seguir sus cambios. En una actuación de la Cita en Sevilla rechazó las letras que le habían preparado para evitar problemas, hizo una pelota con el papel y la lanzó al público. Cuando todo funcionaba, aparecía un músico enorme, con un swing propio.

Fuera de la leyenda, también estaba el Silvio solitario que algunos podían ver en un bar frente a la Capilla de la Esperanza de Triana, cuando vivía en la calle Pureza. Sentado al fondo, con un coñac o un café, parecía ajeno al personaje en el que se había convertido. En la memoria de quienes lo observaron allí, permanece en silencio, lejos del ruido de sus historias más conocidas.

Información elaborada a partir de Diario de Sevilla.

Fuente Elaborado por la redacción a partir de Diario de Sevilla · Ver original

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