Un biólogo rebaja la alarma por las palomas que viven en Sevilla
Un biólogo explica por qué las palomas son tan numerosas en Sevilla y cuándo pueden suponer un riesgo sanitario.
Las palomas forman parte del paisaje cotidiano de Sevilla, pero el biólogo Daniel Gómez considera que llamarlas «ratas del aire» responde más a una percepción que a una realidad científica. Según explica, no son animales especialmente sucios, aunque pueden causar problemas cuando se concentran en grandes cantidades.
El experto señala que la acumulación de aves y excrementos puede afectar a la higiene, la conservación de edificios y espacios públicos y la salud ambiental. A su juicio, el origen principal del problema está en la facilidad con la que las palomas encuentran alimento, agua, refugio y lugares para reproducirse en las ciudades.
Gómez reconoce que las palomas pueden ser portadoras de patógenos, pero advierte de que el riesgo está ligado a exposiciones concretas, como inhalar polvo contaminado de los nidos, limpiar un palomar sin protección o manipular habitualmente plumas y excrementos. La simple presencia de algunas aves en una plaza o una calle no equivale, especialmente para las personas sanas, a un riesgo sanitario.
En Sevilla, sus inviernos «bastante suaves» y la abundancia de edificios históricos, cornisas, torres y puentes ofrecen numerosos refugios. El biólogo explica que estos salientes urbanos cumplen una función similar a los acantilados y formaciones rocosas donde las palomas anidan de forma natural.
El especialista también apunta que la percepción de que hay demasiadas palomas no demuestra por sí sola que exista una sobrepoblación. Para confirmar esa situación serían necesarios datos concretos sobre el número de aves y su concentración.
Información elaborada a partir de ABC Sevilla.