Un estudio de la Universidad de Sevilla reinterpreta el Tesoro del Carambolo
Un estudio de la Universidad de Sevilla interpreta el Tesoro del Carambolo como un ajuar ritual dedicado a Astarté.
Un estudio de los arqueólogos Álvaro Gómez Peña y Marta Bermúdez Cordero, de la Universidad de Sevilla, sostiene que el Tesoro del Carambolo fue un ajuar ceremonial utilizado por una sacerdotisa y un monarca durante un ritual dedicado a la diosa Astarté y a su pareja.
El conjunto apareció el 30 de septiembre de 1958 en Camas, durante unas obras en la Sociedad de Tiro de Pichón. Estaba formado por 21 piezas de oro: un collar, dos brazaletes, 16 placas rectangulares y dos pectorales con forma de piel de toro extendida. Desde entonces, su uso y sus propietarios han sido objeto de distintas interpretaciones.
La investigación, publicada en Archivo Español de Arqueología del CSIC, divide por primera vez las joyas en dos lotes. El femenino incluye el collar, los brazaletes, uno de los pectorales y ocho placas con rosetas, que habrían formado una corona para la sacerdotisa. El masculino reúne el otro pectoral y las ocho placas restantes, destinadas al monarca o sumo sacerdote.
Los autores relacionan el tesoro con piezas de Chipre, Siria y Asiria, además de con el mito mesopotámico del descenso de Inanna o Ishtar a los infiernos. Según su interpretación, el ritual del Matrimonio Sagrado simbolizaba la renovación de la fertilidad, de las cosechas y del ganado, además de reforzar la continuidad del poder real.
Los análisis mediante fluorescencia de rayos X identifican tres grupos de aleaciones, con purezas de oro del 96 %, el 93,8 % y el 91,5 %, lo que indica que las piezas no fueron elaboradas en un único taller. El estudio también combina técnicas atlánticas y procedimientos asociados a la orfebrería fenicia.
La hipótesis se apoya asimismo en otros hallazgos del santuario de El Carambolo, como una estatuilla de Astarté, altares con forma de piel de toro, pavimentos de conchas marinas y una barca cerámica con prótomo de caballo. El trabajo sitúa el tesoro hallado en Camas como una pieza central para entender las prácticas religiosas del ámbito tartésico.
Información elaborada a partir de Diario de Sevilla.