Una cocina solidaria de World Central Kitchen atiende a los rescatistas en Urda tras el choque ferroviario
World Central Kitchen, con el sevillano Javier Sánchez al frente, sirve comida a los equipos de rescate en Urda tras el accidente ferroviario.
Un despliegue de emergencia se extiende desde la mañana del día anterior por Urda, un pequeño pueblo de no más de 2.500 habitantes cercano a Toledo, escenario del accidente ferroviario tras la colisión entre un AVE y un tren de Iryo. En medio de la zona cero, World Central Kitchen (WCK), la organización no lucrativa de ayuda humanitaria fundada por el chef José Andrés en 2010, ha instalado sus carpas azules para dar apoyo logístico y humano a los equipos que trabajan en el lugar.
Según el relato de Javier Sánchez, sevillano afincado en Madrid y responsable de la operación, el equipo llegó sobre las nueve de la noche del día anterior, solo unas horas después del siniestro. Describe el ambiente como «desolador», marcado por las sirenas, la incertidumbre y un frío cortante. Seis voluntarios coordinados por él se pusieron a trabajar de inmediato para repartir centenares de bocadillos a quienes salían de los vagones y a los vecinos que se acercaban a ayudar.
Para agilizar el suministro, la organización contactó desde el primer momento con hosteleros de Urda y de municipios vecinos, lo que ha permitido mantener el flujo de alimentos. Javier cifra en «entre 300 y 400 bocadillos» el reparto inicial y en 150 las raciones de comida caliente servidas después.
Tras una noche intensa, en la que más de 500 efectivos han trabajado sobre el terreno, el puesto de mando ofreció churros recién hechos, café y fruta por la mañana, y más tarde un potaje caliente. Más allá de la comida, el mostrador se ha convertido en un punto de descanso para bomberos, equipos de emergencias, Guardia Civil, sanitarios, voluntarios y periodistas, que comparten pausas antes de volver a las vías.
Información elaborada a partir de Diario de Sevilla.