Varios líderes europeos cuestionan la política migratoria de España
Líderes de República Checa, Austria y Dinamarca cuestionan la política migratoria española durante la cumbre europea de Bruselas.
Los primeros ministros de República Checa, Austria y Dinamarca han criticado este viernes la política migratoria del Gobierno de Pedro Sánchez durante la cumbre europea celebrada en Bruselas. Sus declaraciones se producen después de la entrada de cerca de 80.000 personas procedentes de Marruecos en Ceuta entre el 30 y el 31 de julio.
El primer ministro checo, Andrej Babis, ha acusado a algunos países, entre ellos España, de mantener un modelo de acogida que, a su juicio, puede favorecer la llegada de migrantes. También ha advertido de que República Checa podría reforzar sus fronteras para impedir la entrada de personas procedentes de otros Estados de Europa occidental.
El canciller austríaco, Christian Stocker, ha calificado de «mala señal» la regularización de migrantes impulsada por España y ha sugerido que esta medida podría haber contribuido a la crisis migratoria de Ceuta, aunque ha admitido que desconoce si existe una relación directa. Además, ha respaldado la creación de centros de retorno en terceros países.
La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, ha pedido a la Comisión Europea que examine las consecuencias de que un Estado permita que una persona que ha entrado ilegalmente obtenga posteriormente un permiso de residencia. Aunque no ha citado expresamente a España, sus palabras se han interpretado como una alusión a la regularización extraordinaria promovida por el Ejecutivo español.
El primer ministro neerlandés, Rob Jetten, ha reclamado que se cumplan las normas de Dublín sobre el Estado responsable de tramitar las solicitudes de asilo y ha señalado las obligaciones de Italia. También ha avanzado que Países Bajos trabaja con otros cuatro países para poner en marcha centros de retorno de migrantes a corto plazo.
Las críticas preceden al debate de los Veintisiete sobre inmigración, en un contexto de descenso de las entradas irregulares y de las solicitudes de asilo, junto con un aumento de las expulsiones. El asunto afecta también a Sevilla como capital andaluza, dentro del debate nacional y europeo sobre la gestión migratoria, aunque las declaraciones se refieren a la política del Gobierno de España y a la situación de Ceuta.
Información elaborada a partir de Diario de Sevilla.