L’Àliga de Tarragona bajará sin disfraz ante la falta de un tema único
La Àliga de Tarragona bajará sin disfraz especial por la dificultad de elegir un único tema para representar el contexto actual.
La Àliga de Tarragona bajará este 21 de septiembre sin lucir un disfraz especial, en una edición que sus integrantes han definido como «singular». El comunicado se ha difundido poco antes de la Baixada, prevista para la tarde-noche.
Los responsables explican que han tomado la decisión tras valorar el contexto social y político de los últimos meses. A su juicio, la suma de circunstancias que afectan a la ciudad y a la sociedad dificulta escoger una única temática para simbolizar el acto.
Entre las cuestiones locales mencionadas figuran la situación de la Casa de la Festa, la no celebración de las Barraques, la suciedad de la ciudad, el estado de Ca l’Ardiaca, el debate sobre el POUM y las crisis de la vivienda, la educación y la sanidad públicas.
El comunicado también alude a realidades internacionales, como la expansión de los discursos de odio de la extrema derecha, el genocidio del pueblo palestino y los distintos conflictos armados que hay en el mundo.
Ante la «imposibilidad de resumir en una sola imagen todas estas preocupaciones», han optado por no disfrazar la Àliga y reivindicar la Baixada como un espacio popular, participativo y abierto a todo el mundo, libre de cualquier discriminación.
El único elemento distintivo elegido para esta edición será una botella de Chartreuse, con la que la autoridad del séquito municipal quiere homenajear las primeras bajadas de los años ochenta y noventa, consideradas claves para forjar el carácter irreverente, espontáneo y festivo del acto.
Información elaborada a partir de Diari de Tarragona.