La presión política sobre la prensa amenaza la salud democrática
La retirada de credenciales en la Casa Blanca reabre el debate sobre la presión política a la prensa en Estados Unidos, España y Catalunya.
La retirada de la credencial de prensa de la Casa Blanca a periodistas de CNN, MSNOW y Politico ha abierto un nuevo debate sobre los límites del poder presidencial y el acceso de los medios a la institución. Un juez federal ordenó este jueves restaurar temporalmente el acceso, aunque el proceso judicial continúa y la decisión se basó en problemas relacionados con el debido proceso.
El fallo no resuelve la cuestión constitucional de fondo: si un presidente puede retirar el acceso oficial a medios que considera hostiles. El caso podría llegar al Tribunal Supremo de Estados Unidos, que tendría que pronunciarse sobre el control del acceso de la prensa al poder presidencial y sobre la posibilidad de utilizarlo como castigo por una cobertura crítica.
La decisión provocó una reacción poco habitual entre otros medios que acompañan al mandatario y que normalmente compiten entre sí. Sus coberturas se limitaron para evitar que Donald Trump volviera a convertirse en el centro de la conversación pública.
Desde que anunció su candidatura en 2015, Trump ha descalificado a periodistas, ha restringido su acceso a actos, ha interrumpido ruedas de prensa y ha abandonado entrevistas cuando no le han satisfecho las preguntas. El artículo advierte de que estas prácticas no son exclusivas de Estados Unidos y que también se producen en España y Catalunya mediante vetos, acusaciones de parcialidad, ruedas de prensa sin preguntas o presiones sobre las decisiones editoriales.
La libertad de prensa, sostiene el texto, debe protegerse con independencia de quién gobierne y del medio afectado. Criticar una información o pedir una rectificación es legítimo, pero utilizar el poder político para presionar a periodistas, empresas o redacciones resulta incompatible con una democracia sana.
El debate también interpela al ámbito más próximo a Tarragona, como capital provincial y parte de Catalunya, donde el respeto a la independencia de los medios es igualmente relevante para garantizar el control ciudadano de las instituciones.
Información elaborada a partir de Diari de Tarragona.