La vivienda condiciona la emancipación y el futuro de miles de hogares en Tarragona
La crisis de la vivienda retrasa la emancipación y condiciona las familias, el ahorro y el futuro de los hogares en Tarragona.
La crisis de la vivienda afecta al presente y al futuro de las familias, los jóvenes y las personas mayores, también en Tarragona. El Banco de España calcula un déficit acumulado de entre 400.000 y 450.000 viviendas entre 2022 y 2024, mientras el coste de acceder a un hogar crece más deprisa que la capacidad económica de muchos hogares.
La combinación de salarios modestos, empleo precario y poca oferta asequible retrasa la emancipación. En 2025, el 44,3% de los jóvenes de entre 26 y 34 años seguía viviendo con sus padres y casi la mitad de ellos señalaba que no podía permitirse comprar o alquilar una vivienda.
Esta dependencia también influye en la formación de nuevas familias. La edad media para tener el primer hijo en España ronda los 32 años y la tasa de fecundidad es de 1,1 hijos por mujer, por debajo de la media europea, pese a que el número de hijos deseados alcanza los 2,49 de media.
El tamaño y las características de las viviendas también condicionan las decisiones familiares. No es igual plantearse tener un hijo en un piso de tres habitaciones que asumir el coste de un alquiler de 60 metros cuadrados, especialmente cuando la mayor parte de los ingresos se destina a la vivienda.
El encarecimiento residencial tiene además consecuencias económicas y demográficas: dificulta el ahorro, la inversión y el consumo, y puede empujar a quienes no ganan lo suficiente para vivir a marcharse a otras ciudades o países. En Tarragona, el acceso a la vivienda se sitúa así como un factor que afecta a la emancipación, la estabilidad y las oportunidades de los hogares.
Información elaborada a partir de Diari de Tarragona.