Un reto ciclista recauda 4.830 euros para pisos tutelados en Tavernes
El reto «De Sol a Sol» completa 267 kilómetros en Tavernes y recauda 4.830 euros para las viviendas tuteladas de Integra Valldigna.
Los ciclistas Rosa Sansaloni y Rubén Capdevila han completado en Tavernes de la Valldigna el reto solidario «De Sol a Sol», con 267 kilómetros recorridos en tándem y una recaudación de 4.830 euros para la construcción de viviendas tuteladas de la Fundación Integra Valldigna.
El desafío comenzó a las 8 horas y se prolongó hasta las 19:30 horas en un circuito habilitado en la playa de Tavernes. Durante casi doce horas, ambos repitieron un recorrido de unos 4,6 kilómetros entre la zona de la Goleta y el final de la avenida.
La iniciativa contó con el apoyo del Ayuntamiento y tuvo un carácter participativo. «No es una carrera, sino una fiesta», explicó Sansaloni antes de la prueba, a la que se sumaron representantes municipales y de la Fundación Integra Valldigna. La alcaldesa, Lara Romero; el concejal de Deportes, Josep Llàcer, y la concejala de Servicios Sociales, Amparo Bo, acompañaron a los ciclistas en distintos momentos de la jornada.
Sansaloni, campeona de España de ciclismo adaptado en carretera y contrarreloj, afrontó el reto junto a Capdevila, ciclista invidente de Castelló. Ambos ya habían colaborado para recaudar fondos para la Asociación de Esclerosis Múltiple de Castellón y en esta ocasión centraron la iniciativa en la entidad de Tavernes.
Los fondos se destinarán al proyecto de viviendas tuteladas para personas con discapacidad intelectual. El presidente de la fundación, Eugenio Pérez, explicó que se trata de uno de los principales objetivos de la entidad desde la puesta en marcha del centro en 2016. La directora, Olga González, señaló que el proyecto responde también a la preocupación de las familias por el futuro de sus hijos y busca favorecer su autonomía.
El Ayuntamiento anunció en 2023 la cesión de una parcela, operación materializada en el pleno de septiembre de 2024. El solar, de 229 metros cuadrados y situado en la calle Papa Juan XXIII, permitirá construir un edificio de tres plantas con capacidad para 24 personas: siete usuarios y un monitor por planta. El inmueble incluirá habitaciones independientes, cocina, sala de estar, espacios comunes, un patio central interior y una sala de usos múltiples.
Información elaborada a partir de Levante-EMV.