Campoamor y Kent, dos caminos enfrentados en la lucha por la igualdad
Campoamor y Kent defendieron estrategias distintas sobre el voto femenino, pero compartieron su lucha por la igualdad y acabaron exiliadas.
Clara Campoamor y Victoria Kent fueron las primeras abogadas de Madrid y ocuparon altos cargos en la España republicana, pero la historia las situó en posiciones enfrentadas por su distinto criterio sobre el voto femenino.
Durante la elaboración de la Constitución de 1931, Campoamor defendió el sufragio universal y el derecho de las mujeres a votar. Kent, en cambio, pidió aplazarlo porque consideraba que sus compatriotas todavía no estaban preparadas para la democracia.
El debate dividió a las dos únicas diputadas de aquel Parlamento y abrió una brecha entre las élites republicanas y numerosas mujeres anónimas. En una España rural, pobre y machista, algunos temían que el voto femenino quedara condicionado por padres, maridos o sacerdotes.
El empeño de Campoamor se impuso y la convirtió en una figura de referencia del feminismo español, mientras Kent quedó más estigmatizada. Ambas, sin embargo, fueron republicanas, procedían de la clase media y acabaron exiliadas tras la Guerra Civil: Campoamor murió en Lausana en 1972 y Kent, en Nueva York en 1987.
Dos obras recientes recuperan ahora sus trayectorias desde una mirada menos maniquea. La novela Donde habita tu reflejo, de Ana G. Herráez, imagina a Campoamor escribiendo sus memorias y reencontrándose con Kent, mientras la pieza teatral Victoria viene a cenar, de Olga Mínguez, recrea una cena ficticia entre ambas.
Las dos autoras subrayan que, pese a sus diferencias, Campoamor y Kent compartieron la lucha por la igualdad y la emancipación femenina. Tras la dictadura, las españolas no recuperaron los derechos conquistados durante la República hasta la Constitución de 1978.
Información elaborada a partir de Levante-EMV.