Así son las zonas ocultas y la nueva reforma del José Zorrilla
El José Zorrilla estrena ascensores, un mirador y otras mejoras dentro de una reforma valorada en más de 12 millones de euros.
El Estadio José Zorrilla afronta una nueva reforma tras más de cuatro décadas desde su inauguración en 1982. El Real Valladolid ha invertido algo más de 12 millones de euros, principalmente en el estadio y en los campos anexos, según explica Mario Miguel, jefe de prensa del club.
Entre las actuaciones destaca la instalación de cuatro ascensores para mejorar la accesibilidad, especialmente para las personas con movilidad reducida. En la zona norte también se ha creado el Mirador de Zorrilla, un espacio preparado para acoger eventos corporativos, congresos y reuniones, con una terraza desde la que se contemplan los 27.618 asientos del recinto.
El club busca además alcanzar a medio plazo el Nivel 4 de la UEFA para poder organizar acontecimientos de mayor relevancia. Desde el mirador se observa el Fondo Sur, donde el Ayuntamiento contempla una futura ampliación de la tribuna con entre 4.000 y 5.000 localidades, hasta elevar el aforo total a unos 33.000 espectadores y cubrir la parte de las gradas que aún permanece al aire libre.
En el terreno de juego se utilizan lámparas radiantes portátiles para evitar que las raíces del césped se congelen durante las noches de invierno. El campo cuenta también con la denominada grada foso, formada por tres filas de asientos plegables que se incorporaron después de eliminar el foso perimetral y rebajar unos tres metros el terreno en la reforma de 2019. Aquella actuación permitió pasar de 26.500 a más de 27.618 localidades.
El recorrido por las zonas restringidas incluye la zona mixta, el espacio de entrevistas y ruedas de prensa, el vestuario local y el túnel por el que los futbolistas acceden al campo. En la entrada del vestuario, un mural recuerda a jugadores que han vestido en más ocasiones la camiseta blanquivioleta, como Alberto Marcos, Pepe Moré, Minguela, Caminero y Eusebio Sacristán.
La visita termina junto a la conocida como Puerta de los Rolling Stones. Su nombre procede de agosto de 2016, cuando se derribó un muro para facilitar la entrada de los camiones y del escenario del concierto de la banda británica en Valladolid, una actuación que finalmente fue suspendida. En los campos anexos avanzan además dos futuros edificios del club, uno de ellos destinado a albergar el nuevo gimnasio.
Información elaborada a partir de El Norte de Castilla.