Díaz Pico reclama más neutralidad ideológica en la Seminci de Valladolid
El consejero de Cultura reclama más neutralidad ideológica en la Seminci y defiende la nueva norma autonómica para las ayudas al cine.
El consejero de Cultura de Castilla y León, Alberto Díaz Pico, considera que la Seminci de Valladolid debe mejorar su «neutralidad ideológica» y echa de menos en el festival temáticas relacionadas con «la presencia de España en el mundo».
Díaz Pico realizó estas declaraciones en las Cortes de Castilla y León, durante una comparecencia en la que también defendió la nueva convocatoria autonómica de ayudas al cine. La orden establece que los proyectos subvencionados deben respetar la objetividad, la neutralidad institucional y el pluralismo, y excluye actuaciones que impliquen «adoctrinamiento ideológico, propaganda partidista o apoyo expreso a opciones políticas concretas».
El portavoz de vivienda de Vox, Carlos Quero, justificó la norma como una forma de recuperar la libertad de creación y acabar con los «cupos» y las «cuotas divisivas woke». La convocatoria será evaluada por una comisión técnica formada por funcionarios, según explicó Díaz Pico, que afirmó que se apostará por la excelencia y la calidad de las producciones.
Preguntado por qué considera que la Seminci necesita mejorar su neutralidad, el consejero respondió que hay temáticas históricas relacionadas con el espíritu y la presencia de España en el mundo que no se abordan, mientras que, a su juicio, actualmente se trata «mucho más de un cine más ideologizado». También señaló que debe ser «el sentido común» el que determine qué se considera ideologizado.
La Seminci concede, entre sus reconocimientos no oficiales, una Espiga Arcoíris a la película con mayor sensibilidad hacia el colectivo LGTBIQ+ y una Espiga Verde vinculada a la protección del planeta y los valores medioambientales. En su edición actual reúne 208 películas y cuenta con secciones como Miniminci, Punto de Encuentro, Tiempo de Historia, Memoria y Utopía y Castilla y León en largo y en corto.
El festival vallisoletano recibe anualmente unos 260.000 euros de la Junta, dentro de un presupuesto aproximado de tres millones, sufragado principalmente por el Ayuntamiento de Valladolid. El ministro de Cultura, Ernest Urtasun, ha anunciado que recurrirá ante los tribunales la orden autonómica de subvenciones por considerar que incurre en «censura ideológica».
Información elaborada a partir de El Norte de Castilla.