Las cámaras frenan las pintadas en el túnel peatonal de Padre Claret
El túnel de Padre Claret, en Valladolid, permanece casi sin pintadas tras instalar cámaras de videovigilancia a mediados de 2025.
El túnel peatonal y ciclista de Padre Claret, en Valladolid, permanece prácticamente libre de pintadas desde que incorporó cámaras de videovigilancia a mediados de 2025, un año después de su apertura.
El paso, que conecta las calles Guipúzcoa, Estación y Padre Claret, fue inaugurado el 7 de agosto de 2024 dentro del proyecto de integración ferroviaria. Su construcción supuso una inversión de 5,2 millones de euros y comenzó sin sistemas de vigilancia.
En los primeros días aparecieron grafitis que llegaron a cubrir diecisiete de los veintidós metros de uno de los muros. Aunque fueron eliminados, las pintadas reaparecieron en sucesivas ocasiones. Entre ellas se encontraba un singular fantasma dibujado en la puerta de un cuarto de servicio junto a la entrada desde Delicias.
Las cámaras se instalaron en torno a las dos bocas del túnel, de nueve metros de ancho, que albergan un carril bici y el espacio peatonal. Su presencia está anunciada mediante carteles de la empresa local Invescon, en los que figura el Ayuntamiento como responsable.
Desde la activación de la videovigilancia y la última limpieza, los muros se mantienen prácticamente impolutos, salvo algún garabato esporádico en el mobiliario. El dibujo del fantasma, sin embargo, ha sobrevivido al lavado y continúa saludando a los usuarios.
Otros pasos del proyecto de integración ferroviaria, como los de Rafael Cano, Andrómeda y Panaderos, ya contaban con cámaras desde su apertura. El de Padre Claret las incorporó posteriormente para hacer frente al vandalismo.
Información elaborada a partir de El Norte de Castilla.