Vigo afronta el reto de ordenar el uso de patinetes y mejorar sus calles
Vigo debe mejorar la educación vial, la vigilancia y sus calles para ordenar el uso creciente de patinetes y reducir la dependencia del coche.
La reforma de Tráfico aplicada desde octubre busca regular el uso de los patinetes eléctricos y otros vehículos, pero el debate también afecta directamente a Vigo. La ciudad tenía 43.730 motocicletas y ciclomotores registrados en 2025, mientras que no existe un censo oficial de patinetes ni de bicicletas particulares. Las asociaciones estimaban más de 3.000 patinetes en Vigo hace dos años.
El crecimiento de estos vehículos ha avanzado más rápido que la educación vial, la vigilancia y la adaptación de las calles. El patinete no es un juguete y puede causar lesiones graves a los peatones, especialmente a niños y personas mayores. Saltarse semáforos, invadir zonas peatonales o cruzar sin mirar son conductas que deben ser vigiladas y sancionadas cuando corresponda.
El texto reclama que la responsabilidad no recaiga únicamente en quienes conducen. La formación vial también debería llegar a los usuarios de patinetes y bicicletas que no han pasado por una autoescuela, para explicar cómo compartir la vía y afrontar los cruces con prudencia.
Para Vigo, el reto pasa asimismo por adaptar el espacio urbano a estas formas de movilidad. La propuesta incluye habilitar espacios propios cuando sean necesarios, crear carriles conectados, mejorar los cruces y el firme y disponer de aparcamientos que no obstaculicen el paso de los peatones.
El transporte público también resulta clave para reducir la dependencia del coche. El autobús necesita frecuencias y líneas ajustadas a las necesidades reales, además de bonos sencillos y asequibles. La reforma puede ayudar a ordenar la circulación, pero el artículo advierte de que no será suficiente sin educación vial continuada, vigilancia, inversión y calles más seguras.
Información elaborada a partir de Faro de Vigo.